El autor argumenta que el sistema educativo actual fue diseñado para las necesidades de la era industrial y ya no es apropiado para la economía actual. Señala que Bill Gates dijo que el sistema no puede ser reformado, sino que debe ser reemplazado. También sugiere que la educación ya no necesariamente ocurre solo en el aula, sino que puede ocurrir de maneras más informales a través de la transferencia de conocimientos entre personas y el uso de la tecnología.