El documento describe cómo el matrimonio católico puede ser un camino hacia la santidad a través de la vivencia del amor conyugal y la superación del pecado. Los esposos pueden cultivar una actitud de pobreza interior, colocar la sexualidad al servicio del amor, y ejercer la libertad de forma obediente. Al vivir de esta manera, los esposos manifiestan la presencia de Cristo y crecen en perfección como imagen de Dios.