EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL
AMORIS LAETITIA
DEL SANTO PADRE FRANCISCO
CAPÍTULO VI
ALGUNAS PERSPECTIVAS PASTORALES
199.- Elaborar propuestas
más prácticas y eficaces,
que tengan en cuenta
tanto las enseñanzas de la
Iglesia como las
necesidades y desafíos
locales.
Desafíos Pastorales
ANUNCIAR EL EVANGELIO DE LA FAMILIA
DE HOY
200.- Las familias cristianas, son los
principales sujetos de la Pastoral
Familiar. IGLESIA DOMÉSTICA
Por esto… El Evangelio de la familia es alegría que llena
el corazón y la vida entera.
Porque en Cristo somos liberados del pecado, de la
tristeza, del vacío interior, del aislamiento.
La iglesia quiere llegar a las familias con humilde
comprensión.
Para que las familias sean sujetos activos de pastoral
familiar se requiere de un esfuerzo evangelizador y
catequístico.
Necesidad de una
evangelización que
denuncie con
franqueza los
condicionamientos
culturales, sociales,
políticos a las
familias.
PROGRAMAS Y CAMPAÑAS DE LA
PASTORAL FAMILIAR
CAMPAÑAS: Abrazo en Familia,
Bioética y Vida Semana Por la
Vida
PROGRAMAS:
 Atención al Adulto Mayor
Escuela de Padres
Escuela para Novios
Prematrimoniales
Fortaleciendo la Conyugalidad
Educación para el Amor y la
Sexualidad.
Centro de Atención a la Familia
( CAF).
202.- Debe existir en la
Iglesia una formación
más adecuada de los
presbíteros, los
diáconos, los religiosos
y religiosas, los
catequistas y otros
agentes de pastoral. En
este sentido, también
puede ser útil la
experiencia de la larga
tradición oriental de los
sacerdotes casados.
203.- Los seminaristas
deberían acceder a una
formación interdisciplinaria
más amplia sobre noviazgo
y matrimonio, y no sólo en
cuanto a la doctrina.
Guiar a los prometidos en el camino de Preparación al
Matrimonio.
205.- Necesitamos ayudar a los jóvenes a descubrir el valor y la riqueza
del matrimonio. Deben poder percibir el atractivo de una unión plena
que eleva y perfecciona la dimensión social de la existencia, otorga a la
sexualidad su mayor sentido a la vez que promueve el bien de los hijos y
les ofrece el mejor contexto para su maduración y educación.
209.- La preparación de los que ya formalizaron un noviazgo, cuando la
comunidad parroquial logra acompañarlos con un buen tiempo de
anticipación, también debe darle la posibilidad de reconocer
incompatibilidades o riesgos.
211.- Tanto la preparación próxima como el acompañamiento más
prolongado, deben asegurar que los novios no vean el casamiento como
el final del camino, sino que asuman el matrimonio como una vocación.
PREPARACIÓN DE LA CELEBRACIÓN
212.- La preparación próxima al
matrimonio tiende a concentrarse en
las invitaciones, la fiesta y los
innumerables detalles que consumen
tanto el presupuesto como las
energías y las alegrías.
213.- En la preparación más
inmediata es importante iluminar a
los novios para vivir con mucha
hondura la celebración litúrgica,
ayudándoles a percibir y vivir el
sentido de cada gesto.
214.- A veces los novios no perciben el peso teológico y
espiritual del casamiento, que ilumina el significado de
todos los gestos posteriores.
215.- Los Obispos de Kenia advirtieron
que, demasiado concentrados en el día
de la boda los futuros esposos se
olvidan de que están preparándose
para un compromiso que dura para
toda la vida.
216.- Generalmente el celebrante,
tiene la oportunidad de dirigirse a una
asamblea completa de personas que no
participan de la iglesia o que son de
otra confesión cristiana. Por lo tanto, se
trata de una acción imperdible para
anunciar el Evangelio de Cristo.
Queridos Novios: “Tened la valentía de ser
diferentes, no os dejéis devorar por la
sociedad del consumo y de la apariencia. Lo
que importa es el amor que os une,
fortalecido y santificado por la gracia.
Vosotros sois capaces de optar por un festejo
austero y sencillo, para colocar el amor por
encima de todo”. Los agentes de pastoral y la
comunidad entera pueden ayudar a que esta
prioridad se convierta en lo normal y no en la
excepción.
Acompañar en los Primeros años de la Vida Matrimonial
217.- Tenemos que reconocer como un gran valor que se comprenda
que el matrimonio es una cuestión de amor, que sólo pueden casarse
los que eligen libremente y se aman. No obstante, cuando el amor se
convierte en una mera atracción física o en una afectividad difusa,
estos hace que los cónyuges sufran una extraordinaria fragilidad
cuando la afectividad entra en crisis o cuando la atracción física decae.
218.- La función de la Pastoral Matrimonial es ayudar a
descubrir que el matrimonio no puede entenderse como
algo acabado. La unión es real, es irrevocable, y ha sido
confirmada y consagrada por el sacramento del
matrimonio.
219.- Recuerdo un refrán que decía que el agua
estancada se corrompe , y se echa a perder.
Acompañar en los Primeros años de la Vida Matrimonial
220.-Este camino, también implica
poner la felicidad del otro por
encima de las propias
necesidades. La maduración del
amor implica también aprender a
negociar . No es una actitud
interesada o un juego de tipo
comercial sino un ejercicio de
amor mutuo, es un entrelazado de
recíprocas ofrendas y renuncias
para el bien de la familia. No debe
haber ganadores y perdedores,
sino que los dos ganen. En el
hogar las decisiones no se toman
unilateralmente, pero cada hogar
es único y cada síntesis
matrimonial es diferente.
221.-Las causas que llevan a
rupturas matrimoniales es tener
expectativas demasiado altas
sobre la vida conyugal. Cuando se
descubre la realidad, más limitada
y desafiante que lo que se había
soñado, la solución no es pensar
rápida e irresponsablemente en la
separación, sino asumir el
matrimonio como un camino de
maduración, donde cada uno de
los cónyuges es un instrumento
de Dios para hacer crecer al otro.
Es posible el cambio, el
crecimiento, el desarrollo de las
potencialidades buenas que cada
uno lleva en sí.
Acompañar en los Primeros años de la Vida Matrimonial
222.- Se ha de promover el uso
de los métodos basados en los
“ritmos naturales de
fecundidad”. También se debe
hacer ver que estos métodos
respetan el cuerpo de los
esposos, fomentan el afecto
entre ellos y favorecen la
educación de una libertar
auténtica, insistiendo siempre
en que los hijos son un
maravilloso Don de Dios, una
alegría para los padres y para la
Iglesia. A través de ellos el Señor
renueva el mundo.
Liturgias, prácticas de devoción y
eucaristías celebradas para la
familia.
Acompañamiento de cónyuges
expertos a los más jóvenes con
apoyo de asociaciones,
movimientos eclesiales y nuevas
comunidades.
Resaltar la importancia de la
espiritualidad conyugal, de la
oración y de la participación en la
eucaristía dominical.
Celebración de
aniversarios y ocasiones
especiales para
favorecer la
evangelización.
Disponibilidad de tiempo para
dialogar, para abrazarse sin prisa,
compartir proyectos, escucharse,
valorarse, y, en fin, fortalecer así la
relación con contactos de calidad.
Las parroquias, los movimientos,
las escuelas y otras instituciones
de la iglesia pueden desplegar
diversas mediaciones para cuidar
y reavivar a las familias a través
de prácticas pastorales.
Superando juntos las crisis y los tiempos de angustia
Redescubrir la fidelidad día a día,
años tras años, de manera consciente
y madurada, sin escapar de los
desafíos ni esconder las dificultades.
Esta fidelidad llena de
sacrificios y de gozos está
signada por la espera y la
paciencia.
Dar paso al amor contemplativo
caracterizado por la suavidad
propia del vino de amor ya bien
cocido en su sustancia, asentado
muy dentro del alma.
Causas de las crisis en el matrimonio
• La sensación de no ser completamente correspondido.
• Los Celos.
• Las Diferencias que surjan entre los dos.
• El atractivo que despiertan otras personas.
• Los nuevos intereses que tienden a apoderarse del
corazón.
• Los cambios físicos del cónyuge.
TIPOS DE CRISIS
La crisis de los
comienzos, cuando
hay que aprender a
compatibilizar las
diferencias y
desprenderse de los
padres
La llegada del hijo, con
sus nuevos desafíos
emocionales… La crisis del «nido
vacío», que obliga a la
pareja a mirarse
nuevamente a sí
misma.
La crisis que se
origina en la vejez de
los padres de los
cónyuges, que
reclaman más
presencia, cuidados y
decisiones difíciles.
Las crisis personales
que inciden en la
pareja, relacionadas
con dificultades
económicas,
laborales, afectivas,
sociales, espirituales.
Las dificultades que afectan la sana relación de las parejas pudieran tener su
origen en las etapas de la vida de cada cónyuge, cuyas secuelas se ponen de
manifiesto en la unión matrimonial. Algunas de estas son:
Etapas de la vida por sanar: la infancia o la adolescencia mal vividas se
refleja en conductas egocéntricas (propias del niño), o en actuaciones
marcadas por la confrontación, la crítica ácida, o el hábito de culpar a otros
por las propias faltas (adolescencia).
Carencias afectivas: los vacíos en la transmisión del amor entre padres, hijos
y hermanos menoscaba la capacidad de confiar y de entregarse en una relación
sana entre los cónyuges.
Ausencia o poca formación en la fe: se educa en la fe a través de la propia
convivencia. No se transmiten ideas sino vida de fe, si en las etapas anteriores
a la unión matrimonial, no se ha llevado una forma de vivir siguiendo a
Jesucristo, es difícil entender y aceptar las implicaciones del matrimonio, esto
es, la donación de vida de uno para el otro.
• Aceptar el acompañamiento de matrimonios experimentados y bien
formados en la fe, de manera que las crisis no asusten ni lleven a
tomar decisiones apresuradas.
• Es preciso reconocer con sinceridad la necesidad de madurar para
sanar la propia historia, para ello hay que preguntarse por las cosas
que uno mismo podría madurar o sanar para favorecer la superación
del conflicto.
• De ser necesario, debe vivirse el proceso de maduración con ayuda
de especialistas y guías espirituales que orienten ese proceso de
liberación
• Buscar motivaciones positivas que ayuden al fortalecimiento de la
conyugalidad en la estabilidad de las parejas
• Pedir a Dios con insistencia la gracia de perdonar y de perdonarse

Amoris Laetitia Renny Capítulo Sexto

  • 1.
    EXHORTACIÓN APOSTÓLICA POSTSINODAL AMORISLAETITIA DEL SANTO PADRE FRANCISCO CAPÍTULO VI ALGUNAS PERSPECTIVAS PASTORALES
  • 2.
    199.- Elaborar propuestas másprácticas y eficaces, que tengan en cuenta tanto las enseñanzas de la Iglesia como las necesidades y desafíos locales. Desafíos Pastorales
  • 3.
    ANUNCIAR EL EVANGELIODE LA FAMILIA DE HOY 200.- Las familias cristianas, son los principales sujetos de la Pastoral Familiar. IGLESIA DOMÉSTICA Por esto… El Evangelio de la familia es alegría que llena el corazón y la vida entera. Porque en Cristo somos liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. La iglesia quiere llegar a las familias con humilde comprensión. Para que las familias sean sujetos activos de pastoral familiar se requiere de un esfuerzo evangelizador y catequístico.
  • 4.
    Necesidad de una evangelizaciónque denuncie con franqueza los condicionamientos culturales, sociales, políticos a las familias. PROGRAMAS Y CAMPAÑAS DE LA PASTORAL FAMILIAR CAMPAÑAS: Abrazo en Familia, Bioética y Vida Semana Por la Vida PROGRAMAS:  Atención al Adulto Mayor Escuela de Padres Escuela para Novios Prematrimoniales Fortaleciendo la Conyugalidad Educación para el Amor y la Sexualidad. Centro de Atención a la Familia ( CAF).
  • 5.
    202.- Debe existiren la Iglesia una formación más adecuada de los presbíteros, los diáconos, los religiosos y religiosas, los catequistas y otros agentes de pastoral. En este sentido, también puede ser útil la experiencia de la larga tradición oriental de los sacerdotes casados. 203.- Los seminaristas deberían acceder a una formación interdisciplinaria más amplia sobre noviazgo y matrimonio, y no sólo en cuanto a la doctrina.
  • 6.
    Guiar a losprometidos en el camino de Preparación al Matrimonio. 205.- Necesitamos ayudar a los jóvenes a descubrir el valor y la riqueza del matrimonio. Deben poder percibir el atractivo de una unión plena que eleva y perfecciona la dimensión social de la existencia, otorga a la sexualidad su mayor sentido a la vez que promueve el bien de los hijos y les ofrece el mejor contexto para su maduración y educación. 209.- La preparación de los que ya formalizaron un noviazgo, cuando la comunidad parroquial logra acompañarlos con un buen tiempo de anticipación, también debe darle la posibilidad de reconocer incompatibilidades o riesgos. 211.- Tanto la preparación próxima como el acompañamiento más prolongado, deben asegurar que los novios no vean el casamiento como el final del camino, sino que asuman el matrimonio como una vocación.
  • 7.
    PREPARACIÓN DE LACELEBRACIÓN 212.- La preparación próxima al matrimonio tiende a concentrarse en las invitaciones, la fiesta y los innumerables detalles que consumen tanto el presupuesto como las energías y las alegrías. 213.- En la preparación más inmediata es importante iluminar a los novios para vivir con mucha hondura la celebración litúrgica, ayudándoles a percibir y vivir el sentido de cada gesto. 214.- A veces los novios no perciben el peso teológico y espiritual del casamiento, que ilumina el significado de todos los gestos posteriores. 215.- Los Obispos de Kenia advirtieron que, demasiado concentrados en el día de la boda los futuros esposos se olvidan de que están preparándose para un compromiso que dura para toda la vida. 216.- Generalmente el celebrante, tiene la oportunidad de dirigirse a una asamblea completa de personas que no participan de la iglesia o que son de otra confesión cristiana. Por lo tanto, se trata de una acción imperdible para anunciar el Evangelio de Cristo.
  • 8.
    Queridos Novios: “Tenedla valentía de ser diferentes, no os dejéis devorar por la sociedad del consumo y de la apariencia. Lo que importa es el amor que os une, fortalecido y santificado por la gracia. Vosotros sois capaces de optar por un festejo austero y sencillo, para colocar el amor por encima de todo”. Los agentes de pastoral y la comunidad entera pueden ayudar a que esta prioridad se convierta en lo normal y no en la excepción.
  • 9.
    Acompañar en losPrimeros años de la Vida Matrimonial 217.- Tenemos que reconocer como un gran valor que se comprenda que el matrimonio es una cuestión de amor, que sólo pueden casarse los que eligen libremente y se aman. No obstante, cuando el amor se convierte en una mera atracción física o en una afectividad difusa, estos hace que los cónyuges sufran una extraordinaria fragilidad cuando la afectividad entra en crisis o cuando la atracción física decae. 218.- La función de la Pastoral Matrimonial es ayudar a descubrir que el matrimonio no puede entenderse como algo acabado. La unión es real, es irrevocable, y ha sido confirmada y consagrada por el sacramento del matrimonio. 219.- Recuerdo un refrán que decía que el agua estancada se corrompe , y se echa a perder.
  • 10.
    Acompañar en losPrimeros años de la Vida Matrimonial 220.-Este camino, también implica poner la felicidad del otro por encima de las propias necesidades. La maduración del amor implica también aprender a negociar . No es una actitud interesada o un juego de tipo comercial sino un ejercicio de amor mutuo, es un entrelazado de recíprocas ofrendas y renuncias para el bien de la familia. No debe haber ganadores y perdedores, sino que los dos ganen. En el hogar las decisiones no se toman unilateralmente, pero cada hogar es único y cada síntesis matrimonial es diferente. 221.-Las causas que llevan a rupturas matrimoniales es tener expectativas demasiado altas sobre la vida conyugal. Cuando se descubre la realidad, más limitada y desafiante que lo que se había soñado, la solución no es pensar rápida e irresponsablemente en la separación, sino asumir el matrimonio como un camino de maduración, donde cada uno de los cónyuges es un instrumento de Dios para hacer crecer al otro. Es posible el cambio, el crecimiento, el desarrollo de las potencialidades buenas que cada uno lleva en sí.
  • 11.
    Acompañar en losPrimeros años de la Vida Matrimonial 222.- Se ha de promover el uso de los métodos basados en los “ritmos naturales de fecundidad”. También se debe hacer ver que estos métodos respetan el cuerpo de los esposos, fomentan el afecto entre ellos y favorecen la educación de una libertar auténtica, insistiendo siempre en que los hijos son un maravilloso Don de Dios, una alegría para los padres y para la Iglesia. A través de ellos el Señor renueva el mundo.
  • 12.
    Liturgias, prácticas dedevoción y eucaristías celebradas para la familia. Acompañamiento de cónyuges expertos a los más jóvenes con apoyo de asociaciones, movimientos eclesiales y nuevas comunidades. Resaltar la importancia de la espiritualidad conyugal, de la oración y de la participación en la eucaristía dominical.
  • 13.
    Celebración de aniversarios yocasiones especiales para favorecer la evangelización. Disponibilidad de tiempo para dialogar, para abrazarse sin prisa, compartir proyectos, escucharse, valorarse, y, en fin, fortalecer así la relación con contactos de calidad. Las parroquias, los movimientos, las escuelas y otras instituciones de la iglesia pueden desplegar diversas mediaciones para cuidar y reavivar a las familias a través de prácticas pastorales.
  • 14.
    Superando juntos lascrisis y los tiempos de angustia Redescubrir la fidelidad día a día, años tras años, de manera consciente y madurada, sin escapar de los desafíos ni esconder las dificultades. Esta fidelidad llena de sacrificios y de gozos está signada por la espera y la paciencia. Dar paso al amor contemplativo caracterizado por la suavidad propia del vino de amor ya bien cocido en su sustancia, asentado muy dentro del alma.
  • 15.
    Causas de lascrisis en el matrimonio • La sensación de no ser completamente correspondido. • Los Celos. • Las Diferencias que surjan entre los dos. • El atractivo que despiertan otras personas. • Los nuevos intereses que tienden a apoderarse del corazón. • Los cambios físicos del cónyuge.
  • 16.
    TIPOS DE CRISIS Lacrisis de los comienzos, cuando hay que aprender a compatibilizar las diferencias y desprenderse de los padres La llegada del hijo, con sus nuevos desafíos emocionales… La crisis del «nido vacío», que obliga a la pareja a mirarse nuevamente a sí misma. La crisis que se origina en la vejez de los padres de los cónyuges, que reclaman más presencia, cuidados y decisiones difíciles. Las crisis personales que inciden en la pareja, relacionadas con dificultades económicas, laborales, afectivas, sociales, espirituales.
  • 17.
    Las dificultades queafectan la sana relación de las parejas pudieran tener su origen en las etapas de la vida de cada cónyuge, cuyas secuelas se ponen de manifiesto en la unión matrimonial. Algunas de estas son: Etapas de la vida por sanar: la infancia o la adolescencia mal vividas se refleja en conductas egocéntricas (propias del niño), o en actuaciones marcadas por la confrontación, la crítica ácida, o el hábito de culpar a otros por las propias faltas (adolescencia). Carencias afectivas: los vacíos en la transmisión del amor entre padres, hijos y hermanos menoscaba la capacidad de confiar y de entregarse en una relación sana entre los cónyuges. Ausencia o poca formación en la fe: se educa en la fe a través de la propia convivencia. No se transmiten ideas sino vida de fe, si en las etapas anteriores a la unión matrimonial, no se ha llevado una forma de vivir siguiendo a Jesucristo, es difícil entender y aceptar las implicaciones del matrimonio, esto es, la donación de vida de uno para el otro.
  • 18.
    • Aceptar elacompañamiento de matrimonios experimentados y bien formados en la fe, de manera que las crisis no asusten ni lleven a tomar decisiones apresuradas. • Es preciso reconocer con sinceridad la necesidad de madurar para sanar la propia historia, para ello hay que preguntarse por las cosas que uno mismo podría madurar o sanar para favorecer la superación del conflicto. • De ser necesario, debe vivirse el proceso de maduración con ayuda de especialistas y guías espirituales que orienten ese proceso de liberación • Buscar motivaciones positivas que ayuden al fortalecimiento de la conyugalidad en la estabilidad de las parejas • Pedir a Dios con insistencia la gracia de perdonar y de perdonarse