MARIANELA Análisis ambiental
Ana Cristina Córdoba XI°D
“SE PUSO EL SOL. TRAS EL
BREVE CREPÚSCULO VINO
TRANQUILA Y OSCURA LA
NOCHE…”
Capítulo I
“¿TIENE USTED FRÍO?”
-PABLO
Capítulo II
“ESTABA TAN SERENA LA
NOCHE…”
Capítulo III
“DESPUÉS DE PASAR POR
DELANTE DE LOS HORNOS,
CUYO CALOR OBLIGOLE A
APRETAR EL PASO…”
Capítulo III
“GRATOS SONIDOS DE UN
PIANO TECLADO”
Capítulo III
“CUANDO TENIA FRÍO
TAPABASE CON OTRA CESTA”
Capítulo IV
“DEJOSE OÍR RUIDO DE
CESTAS EN LA COCINA. COMO
ALLÍ HABÍA ALGUNA
CLARIDAD…”
Capítulo IV
“EL HUMO DE LOS HORNOS,
DURANTE TODA LA NOCHE…”
Capítulo V
“SIERRAS HACÍAN CHILLAR
LA MADERA”
Capítulo V
“SONABA AQUELLO COMO MIL
MANDÍBULAS DE DIENTES
FLOJOS QUE MASCARAN
ARENA”
Capítulo V
“EL CIELO ESTABA
DESPEJADO, EL SOL
DERRAMABA LIBREMENTE
SUS RAYOS… TONO ROJO”
Capítulo V
“HOY ESTA EL DÍA MUY
HERMOSO. EL AIRE CORRE
SUAVE Y FRESCO Y EL SOL
CALIENTA SIN QUEMAR”
Capítulo VI
“SE OYEN CANTAR TANTOS,
TANTÍSIMOS PÁJAROS QUE
ES AQUELLO LA GLORIA”
Capítulo VI
“UN RAYO DE SOL” Capítulo VI
“ENCAPOTANDO EL CIELO Y
SOPLABA UN AIRECILLO
MOLESTO”
Capítulo VIII
“EL DÍA ESTA FEO, VAYAMOS A
LA TRASCADA QUE ES SITIO
ABRIGADO”
Capítulo VIII
“DE NOCHE TODO CALLABA,
QUEDANDO SOLO EN
ACTIVIDAD LOS BULLIDORES
HORNOS”
Capítulo IX
“UNA TARDE (A ÚLTIMOS
DE SEPTIEMBRE…”
Capítulo IX
“EL CARIÑOSO MUGIDO DE
LAS VACAS EN EL CERCANO
ESTABLO”
Capítulo X
“EN ESTE CLIMA, LA
OPERACIÓN PUEDE HACERSE
LOS PRIMEROS DÍAS DE
OCTUBRE”
Capítulo X
“SE SIENTE FRESCO EN
ESTAS ALTURAS”
Capítulo X
“LA LUNA ALUMBRABA
BASTANTE”
Capítulo XI
“OYOSE UNA RETAHÍLA
QUE PARECÍA ORACIÓN”
Capítulo XII
“OYERONSE BOSTEZOS” Capítulo XII
“MIRÓ DESPUÉS AL CIELO,
ADMIRANDOSE DE HALLARLO
MISMO DE TODOS LOS DÍAS(ERA
UNO DE LOS HERMOSOS)”
Capítulo XIV
“CIELOS DIVINOS” Capítulo XIV
“CONVIDADOS DE LA
HERMOSURA DEL DÍA,
VOLARON LOS JÓVENES AL
CAMPO”
Capítulo XIV
“SINTIÓ EL RUIDO DE LA
HIERBA”
Capítulo XVII
“SENTÍA RUMOR DE
PASOS”
Capítulo XVIII
“BRILLANDO EN EL BORDE DE
LA MINA, SOBRE LA
OSCURIDAD DEL CIELO Y LA
TIERRA”
Capítulo XVIII
“SOMBRÍO Y ESPANTOSO EN
LA OSCURIDAD DE LA NOCHE”
Capítulo XVIII
“EL CIELO ERA UN GRAN
VACÍO”
Capítulo XX
“TODO ERA FRÍO Y SEVERO
EN SU GRAN MAJESTAD”
Capítulo XX
“SÍ, ES DE NOCHE” Capítulo XX
“RESPIRO UN AMBIENTE
FRESCO Y PERFUMADO”
Capítulo XX
“RUIDO DE VOCES EN LA
CASA”
Capítulo XX
“DIARIAMENTE INUNDADA DE LOS
GRATOS OLORES Y DE LUZ, Y
ALEGRADA POR EL ARMONIOSO
CHARLAR DE LOS PÁJAROS”
Capítulo XXI
“DÍA TEMPESTUOSO. HABÍA
LLOVIDO TODA LA MAÑANA”
Capítulo XXI
“DESPUÉS ACLARÓ EL CIELO Y, POR
ÚLTIMO, SOBRE LA ATMOSFERA
HUMEDA Y BLANCA APARECIÓ
MAJESTUOSO UN ARCO IRIS”
Capítulo XXI
sí adelante, siempre adelante, son las palabras dichas por las últimas personas que encontró a su paso y que
indicaban la ubicación de las minas. Después de mucho caminar, Golfín encuentra un campo de explotación minera,
su asombro sobrevino al corroborar que estaba abandonado. Mientras se sobreponía de su asombro, Golfín se
encuentra con un joven que le indica que efectivamente está en la mina Socartes, pero muy lejos del establecimiento
que es ahora la entrada principal. El joven ofrece servirle de guía hasta allá. La última sorpresa que guarda la noche
para Golfín es que el amable joven que le serviría de lazarillo es ciego.
CAPÍTULO 2: Guiado
Ya una vez emprendida la marcha rumbo la entrada principal, Golfín sigue sorprendido de que un joven ciego sea su
guía. Mientras recorren el dificultoso camino, el joven hace una detallada descripción de lo que a su paso encuentran.
El joven parece poder prescindir por completo de la vista para conocer con enorme exactitud la ubicación y
composición de las cosas que lo rodean. Una vez que hubieron recorrido una de las cuevas se encuentran con la
muchacha que ya antes Golfín había escuchado mientras estaba perdido—es Marianela—repuso el joven ciego—
ahora ella se encarga de llevarlo a las oficinas. Golfín y el se despiden con la promesa de volverse a encontrar y así
comienza una amistad.
CAPÍTULO 3: Un diálogo que servirá de exposición
Golfín es guiado por Nela hacia las oficinas de la mina. La curiosidad que le despierta su nueva guía hace a Golfín
preguntarle a Nela sobre su vida. Así es como Golfín se entera de que Nela es huérfana. Ella misma le relata las
desventuras que pueblan su pasado y su presente. Golfín se sorprende al escuchar de la propia Nela la pobre opinión
que de sí misma tiene. Nela explica a Golfín cuál es el origen de su nombre; le habla de Canela, su madre. Golfín
descubre que es sólo el joven Pablo el que muestra afecto hacía Nela. Ya una vez cerca de la mina, las notas de un
piano y el aviso de Nela anuncian a Golfín que está cerca de su ansiado encuentro con Carlos, su hermano.
CAPÍTULO 4: La familia de piedra
Un rincón de la casa de los Centeno es lo único que por morada tiene la Nela. El maltrato y la
displicencia que de ellos recibe Nela, es solamente una consecuencia de la indiferencia y el maltrato
que los propio hijos del matrimonio Centeno reciben. Los Centeno son un matrimonio ocupado en la
acumulación del dinero producto del trabajo en la mina de todos los miembros de la familia. El hijo
menor—Celipín—era el único con aspiraciones más allá del trabajo en la mina, y el único con quien
Nela se relaciona. Su relación se estrecha cada vez más a partir de la complicidad de ella en los planes
secretos de Celipín para estudiar. Nela es también la única que contribuye para llevarlos a cabo, cada
que tiene ocasión la Nela le cede el dinero con que la gente obsequia los favores recibidos de ella.
CAPÍTULO 5: Trabajo, paisaje, figura
El amanecer llega a la mina de hierro y sus alrededores. El pueblo se despierta con la campana—los
hombres salen de sus casas para entrar otro día al trabajo durísimo de la mina, las mujeres a lavar el
mineral extraído, las mulas a cargar de nuevo su tarea sobre lomos. Con la salida del sol, Socartes y su
población resplandecen purpúreas, el fino polvo que es subproducto de la siderurgia. La Nela también
sale, a la casa de Pablo, el joven ciego que acompañaba a Golfín el día anterior. Nela, el lazarillo de
Pablo, sale con él a caminar por los campos.
Analisis ambiental de Marianela

Analisis ambiental de Marianela

  • 1.
    MARIANELA Análisis ambiental AnaCristina Córdoba XI°D
  • 2.
    “SE PUSO ELSOL. TRAS EL BREVE CREPÚSCULO VINO TRANQUILA Y OSCURA LA NOCHE…” Capítulo I
  • 3.
  • 4.
    “ESTABA TAN SERENALA NOCHE…” Capítulo III
  • 5.
    “DESPUÉS DE PASARPOR DELANTE DE LOS HORNOS, CUYO CALOR OBLIGOLE A APRETAR EL PASO…” Capítulo III
  • 6.
    “GRATOS SONIDOS DEUN PIANO TECLADO” Capítulo III
  • 7.
    “CUANDO TENIA FRÍO TAPABASECON OTRA CESTA” Capítulo IV
  • 8.
    “DEJOSE OÍR RUIDODE CESTAS EN LA COCINA. COMO ALLÍ HABÍA ALGUNA CLARIDAD…” Capítulo IV
  • 9.
    “EL HUMO DELOS HORNOS, DURANTE TODA LA NOCHE…” Capítulo V
  • 10.
    “SIERRAS HACÍAN CHILLAR LAMADERA” Capítulo V
  • 11.
    “SONABA AQUELLO COMOMIL MANDÍBULAS DE DIENTES FLOJOS QUE MASCARAN ARENA” Capítulo V
  • 12.
    “EL CIELO ESTABA DESPEJADO,EL SOL DERRAMABA LIBREMENTE SUS RAYOS… TONO ROJO” Capítulo V
  • 13.
    “HOY ESTA ELDÍA MUY HERMOSO. EL AIRE CORRE SUAVE Y FRESCO Y EL SOL CALIENTA SIN QUEMAR” Capítulo VI
  • 14.
    “SE OYEN CANTARTANTOS, TANTÍSIMOS PÁJAROS QUE ES AQUELLO LA GLORIA” Capítulo VI
  • 15.
    “UN RAYO DESOL” Capítulo VI
  • 16.
    “ENCAPOTANDO EL CIELOY SOPLABA UN AIRECILLO MOLESTO” Capítulo VIII
  • 17.
    “EL DÍA ESTAFEO, VAYAMOS A LA TRASCADA QUE ES SITIO ABRIGADO” Capítulo VIII
  • 18.
    “DE NOCHE TODOCALLABA, QUEDANDO SOLO EN ACTIVIDAD LOS BULLIDORES HORNOS” Capítulo IX
  • 19.
    “UNA TARDE (AÚLTIMOS DE SEPTIEMBRE…” Capítulo IX
  • 20.
    “EL CARIÑOSO MUGIDODE LAS VACAS EN EL CERCANO ESTABLO” Capítulo X
  • 21.
    “EN ESTE CLIMA,LA OPERACIÓN PUEDE HACERSE LOS PRIMEROS DÍAS DE OCTUBRE” Capítulo X
  • 22.
    “SE SIENTE FRESCOEN ESTAS ALTURAS” Capítulo X
  • 23.
  • 24.
    “OYOSE UNA RETAHÍLA QUEPARECÍA ORACIÓN” Capítulo XII
  • 25.
  • 26.
    “MIRÓ DESPUÉS ALCIELO, ADMIRANDOSE DE HALLARLO MISMO DE TODOS LOS DÍAS(ERA UNO DE LOS HERMOSOS)” Capítulo XIV
  • 27.
  • 28.
    “CONVIDADOS DE LA HERMOSURADEL DÍA, VOLARON LOS JÓVENES AL CAMPO” Capítulo XIV
  • 29.
    “SINTIÓ EL RUIDODE LA HIERBA” Capítulo XVII
  • 30.
  • 31.
    “BRILLANDO EN ELBORDE DE LA MINA, SOBRE LA OSCURIDAD DEL CIELO Y LA TIERRA” Capítulo XVIII
  • 32.
    “SOMBRÍO Y ESPANTOSOEN LA OSCURIDAD DE LA NOCHE” Capítulo XVIII
  • 33.
    “EL CIELO ERAUN GRAN VACÍO” Capítulo XX
  • 34.
    “TODO ERA FRÍOY SEVERO EN SU GRAN MAJESTAD” Capítulo XX
  • 35.
    “SÍ, ES DENOCHE” Capítulo XX
  • 36.
    “RESPIRO UN AMBIENTE FRESCOY PERFUMADO” Capítulo XX
  • 37.
    “RUIDO DE VOCESEN LA CASA” Capítulo XX
  • 38.
    “DIARIAMENTE INUNDADA DELOS GRATOS OLORES Y DE LUZ, Y ALEGRADA POR EL ARMONIOSO CHARLAR DE LOS PÁJAROS” Capítulo XXI
  • 39.
    “DÍA TEMPESTUOSO. HABÍA LLOVIDOTODA LA MAÑANA” Capítulo XXI
  • 40.
    “DESPUÉS ACLARÓ ELCIELO Y, POR ÚLTIMO, SOBRE LA ATMOSFERA HUMEDA Y BLANCA APARECIÓ MAJESTUOSO UN ARCO IRIS” Capítulo XXI
  • 42.
    sí adelante, siempreadelante, son las palabras dichas por las últimas personas que encontró a su paso y que indicaban la ubicación de las minas. Después de mucho caminar, Golfín encuentra un campo de explotación minera, su asombro sobrevino al corroborar que estaba abandonado. Mientras se sobreponía de su asombro, Golfín se encuentra con un joven que le indica que efectivamente está en la mina Socartes, pero muy lejos del establecimiento que es ahora la entrada principal. El joven ofrece servirle de guía hasta allá. La última sorpresa que guarda la noche para Golfín es que el amable joven que le serviría de lazarillo es ciego. CAPÍTULO 2: Guiado Ya una vez emprendida la marcha rumbo la entrada principal, Golfín sigue sorprendido de que un joven ciego sea su guía. Mientras recorren el dificultoso camino, el joven hace una detallada descripción de lo que a su paso encuentran. El joven parece poder prescindir por completo de la vista para conocer con enorme exactitud la ubicación y composición de las cosas que lo rodean. Una vez que hubieron recorrido una de las cuevas se encuentran con la muchacha que ya antes Golfín había escuchado mientras estaba perdido—es Marianela—repuso el joven ciego— ahora ella se encarga de llevarlo a las oficinas. Golfín y el se despiden con la promesa de volverse a encontrar y así comienza una amistad. CAPÍTULO 3: Un diálogo que servirá de exposición Golfín es guiado por Nela hacia las oficinas de la mina. La curiosidad que le despierta su nueva guía hace a Golfín preguntarle a Nela sobre su vida. Así es como Golfín se entera de que Nela es huérfana. Ella misma le relata las desventuras que pueblan su pasado y su presente. Golfín se sorprende al escuchar de la propia Nela la pobre opinión que de sí misma tiene. Nela explica a Golfín cuál es el origen de su nombre; le habla de Canela, su madre. Golfín descubre que es sólo el joven Pablo el que muestra afecto hacía Nela. Ya una vez cerca de la mina, las notas de un piano y el aviso de Nela anuncian a Golfín que está cerca de su ansiado encuentro con Carlos, su hermano.
  • 43.
    CAPÍTULO 4: Lafamilia de piedra Un rincón de la casa de los Centeno es lo único que por morada tiene la Nela. El maltrato y la displicencia que de ellos recibe Nela, es solamente una consecuencia de la indiferencia y el maltrato que los propio hijos del matrimonio Centeno reciben. Los Centeno son un matrimonio ocupado en la acumulación del dinero producto del trabajo en la mina de todos los miembros de la familia. El hijo menor—Celipín—era el único con aspiraciones más allá del trabajo en la mina, y el único con quien Nela se relaciona. Su relación se estrecha cada vez más a partir de la complicidad de ella en los planes secretos de Celipín para estudiar. Nela es también la única que contribuye para llevarlos a cabo, cada que tiene ocasión la Nela le cede el dinero con que la gente obsequia los favores recibidos de ella. CAPÍTULO 5: Trabajo, paisaje, figura El amanecer llega a la mina de hierro y sus alrededores. El pueblo se despierta con la campana—los hombres salen de sus casas para entrar otro día al trabajo durísimo de la mina, las mujeres a lavar el mineral extraído, las mulas a cargar de nuevo su tarea sobre lomos. Con la salida del sol, Socartes y su población resplandecen purpúreas, el fino polvo que es subproducto de la siderurgia. La Nela también sale, a la casa de Pablo, el joven ciego que acompañaba a Golfín el día anterior. Nela, el lazarillo de Pablo, sale con él a caminar por los campos.