El documento describe cinco mecanismos principales para incrementar la dureza de los metales: 1) endurecimiento por afino de grano, 2) endurecimiento por deformación en frío, 3) endurecimiento por solución sólida, 4) endurecimiento por precipitación, y 5) transformaciones martensíticas. También explica cómo cada mecanismo introduce dislocaciones o defectos que actúan como barreras para los deslizamientos, mejorando así las propiedades mecánicas del metal.