Dos amigos se encuentran en una plaza después de años sin verse. Uno se queja de dolores en la cadera, espalda y pelvis, así como dificultad y ardor al orinar. Su amigo sospecha que podría ser problemas de próstata y lo convence de ir al urólogo. El médico examina al paciente y le indica exámenes para evaluar su inflamada próstata. Le aconseja realizarse chequeos periódicos para prevenir posibles cánceres.