El documento explora el significado del inicio del año según la tradición bíblica, comenzando con el mes de Nisán, que conmemora la salida de los judíos de Egipto. Destaca la importancia de la sangre del cordero como símbolo de redención, comparándola con la sangre de Jesucristo como el nuevo pacto. Además, se enfatiza la necesidad de obediencia y fidelidad a Dios en lugar de a los hombres.