El documento presenta el debate sobre el valor de la inversión en tecnología. Argumenta que a pesar de las promesas de los expertos, la tecnología no siempre ha generado aumentos de productividad como se esperaba. Sin embargo, también señala que la tecnología puede usarse para reinventar procesos y sectores enteros, lo que puede dar ventajas competitivas a las empresas capaces de aprender rápidamente. Concluye que mantener una actitud abierta hacia la tecnología es crucial para tener éxito en el entorno actual.