Nicholas Carr advierte que el uso constante de la tecnología y vivir permanentemente conectados puede volvernos estúpidos al cambiar la forma en que funciona nuestro cerebro. Además, alerta que el 'cloud computing' puede permitir que gobiernos y empresas manipulen a la gente al saber todo sobre nosotros. Finalmente, señala que aunque el 'cloud computing' es eficiente, puede sacrificar parte de nuestra inteligencia al hacernos más superficiales.