La pila de combustible alimentada por hidrógeno se considera el sistema de propulsión alternativo más prometedor para automóviles. Actualmente existen prototipos como los modelos Necar 4 y 5 de Mercedes que funcionan con esta tecnología. Sin embargo, su comercialización dependerá del desarrollo de una infraestructura para el suministro de hidrógeno. Otras opciones como motores híbridos o que utilicen biocombustibles también están siendo investigadas para reducir las emisiones de los vehículos.