El documento compara las metodologías de gestión de riesgos COSO ERM e ISO 31000, destacando sus evoluciones y su impacto en los sistemas de control interno. Se argumenta que ambas metodologías son válidas y útiles, aunque la COSO ERM ha evolucionado para integrar más la gestión de riesgos en su enfoque, mientras que ISO 31000 siempre ha mantenido la gestión como un proceso dinámico e intrínseco a la organización. Se concluye que el diseño de controles debería centrarse en las fuentes de riesgo en lugar de los eventos, ya que esto puede mejorar la efectividad del sistema de control interno.