DIARIO DE UN PERDEDOR. 
ORTIZ DE LA FUENTE SERGIO ENRIQUE 
Según la mayoría de las personas, el ser maestro o educador es de las 
profesiones más nobles e importantes que existen, ya que se prepara a los 
jóvenes para que sean los futuros dirigentes de un país, o del mundo entero si se 
quiere ver a gran escala. Ser maestro no es fácil, se requiere de mucha vocación, 
de amor, pero sobre todo de muchísima paciencia, tal vez por eso odio mi 
profesión. 
Sábado, 27 de Septiembre del 2014: 
Me llamo Giancarlo Butron y aunque mi nombre no lo respalde soy mexicano, pero 
respecto a ese tema solo diré que mi padre era un joven italiano que un día vino a 
México para probar suerte en la Industria textil, tengo 45 años y actualmente soy 
un hombre soltero, llevo más de 10 años trabajando como profesor de 
computación en la Universidad Politécnica de San Luis Potosí. Mido 1.84 mts. y 
peso 80 kg., uso lentes desde que tengo memoria y actualmente tengo una barriga 
donde antes tenía un abdomen, no estoy diciendo que haya estado en forma o 
que antes tuviera una dieta muy saludable sin embargo hasta mis 37 años mi 
complexión era muy delgada, casi podría asegurar que mis huesos se asomaban 
por mi piel como si pidieran a gritos un poco mas de espacio. 
Estoy elaborando este escrito por el motivo siguiente: Como eh dicho anterior soy 
un solterón de 45 años, que odia su trabajo y que ha perdido completamente su 
vitalidad ( como si alguna vez la hubiera tenido jajá ), últimamente al darme cuenta 
de que mi vida iba en picada decidí renovarme, empezar desde cero y desechar
todo lo que tengo hasta ahora, que podría asegurar que no es nada que me de 
mucha pena perder, sin embargo no seré como el resto de las personas, ya que, 
al mencionar que empezare desde cero y que me renovare, no me refiero para 
nada en dejar mi empleo que tanto odio ni mis hábitos, que hasta ahora no me han 
dejado nada bueno, yo más bien me refiero a cambiar mi perspectiva sobre el 
mundo, a despertar un día y ya no tener que odiar mi trabajo, a obligarme a 
pensar que amo a los chicos ignorantes que están sentados frente a mí con su 
cara de estúpidos, y con sus ojos perdidos en el espacio, como si no estuvieran es 
sus cuerpos, quiero despertar un día y al ponerme mi camisa de cuadros y mi 
pantalón de vestir color beish, verme en el espejo y sentirme el hombre mas 
atractivo que pueda existir en el universo. Cuando digo que voy a renovarme, 
confió plenamente en mi criterio, ya que, sé que no es un objetivo nada fácil de 
cumplir, seria estarme engañando a mi mismo por un buen tiempo hasta que mi 
cerebro se canse de intentar hacerme “entrar en razón” y comience a cooperar, ya 
estoy cansado de ser el perdedor de mi familia, el típico hombre que prefiere ir a 
tomar un café y leer un mal libro los viernes por la noche, estoy cansado de ser 
mediocre y de a verme convencido a mi mismo de que lo era, en realidad es por 
eso que estoy seguro de mi, de que cumpliré mi manda y nada me lo impedirá, 
después de todo, si ya pude hacerle creer a mi cerebro que era un perdedor, se 
que podre hacerle creer que ahora es un ganador. Lógica. 
Después de haber dicho esto ya no hay vuelta de hoja, empezare con mi “nuevo” 
estilo de vida a partir del lunes. 
Lunes, 29 de septiembre del 2014: 
Nervios. Son las 5:30 a.m. y acabo de despertar, no sé porque mi corazón hoy 
empezó a latir diferente, más rápido, más fuerte, tampoco entiendo porque miro 
mis manos empiezan a temblar un poco cuando me tallo los ojos para despertar
de una vez por todas. Ayer fue un día común y corriente, desayunar solo, leer 
solo, salir a comprar comida solo, comer solo, ver tv solo, cenar solo, leer otra vez 
solo y como cereza del pastel, dormir una vez más, solo. Hoy es un día diferente, 
lo sé, lo siento en mi interior, hoy comenzare esta batalla contra mí mismo, tal vez 
hoy deje de ser ese perdedor del que todo mundo se burla, tal vez hoy por fin me 
atreva a observar a alguna mujer a los ojos y dedicarle una sonrisa o algún gesto 
amable, tal vez hoy sea mi primer día como un ganador; así que me visto con mi 
típica camisa a cuadros azules, mi pantalón beish, mis zapatos cafés que 
combinan perfecto con mi reloj con calculadora, mi lentes que aunque no me gusta 
tengo que usarlos y mi típico peinado de lado, todo es normal, como siempre, el 
único cambio fue que al terminar de arreglarme me contemple en el espejo y me 
dije a mi mismo: “No estás tan mal galán”. Me dirijo hacia la puerta, no olvido 
nada, llaves, portafolio, celular, todo está listo, hoy podría ser un gran día. Abro la 
puerta y salgo a la calle. 
Miércoles, 1° de Octubre del 2014: 
Un Fiasco. Ayer no escribí nada porque en realidad no había nada que escribir, mi 
día fue el típico día, como ya les conté el lunes, para mí un típico día es aburrido y 
en soledad absoluta (sin contar a la señora que atiende el restaurante donde 
compro mi comida), no conseguí sonreírle a ninguna mujer, llegue a mi trabajo con 
la misma actitud amargada de siempre, en pocas palabras no logre absolutamente 
nada. Al llegar a mi departamento lo único que puedo percibir es un ligero olor a 
madera, sin embargo en ese momento sentía que era el olor de la decepción, de 
la vergüenza, era como si el sentimiento de un hombre hecho pedazos se 
plasmara en la fragancia de la madera, como si se mezclara y diera como 
resultado una pestilencia que no olía mal, pero te hacía sentir mal.
No sé que haya hecho mal, salí con mucha confianza de que sería un día 
fantástico, mi sonrisa estaba plasmada en mi rostro y mi caminar era tan fluido que 
me sentía como si fuera un chaval, pero, con cada paso que daba, mi confianza 
iba desapareciendo, mi sonrisa se difuminaba haciendo que solo me quedara un 
gesto con sabor amargo en la boca y mi caminar se volvía sistemático, rígido, sin 
alma, fue la peor sensación de mi vida porque sentía como si la naturaleza me 
estuviera diciendo que yo no tenía derecho a nada de eso, que mi vida tenía que 
ser así aunque en el fondo yo no quisiera lo mismo, fue como si yo no fuera el 
dueño de mi vida. 
No sé qué fallo, no sé que me paso, pero mañana volveré a intentarlo, después de 
todo, que mas puedo perder. 
Jueves, 2 de Octubre del 2014: 
Concentración. 5:30 a.m., no estoy nervioso, ni tengo sueño, estoy decidido a que 
hoy sería un buen día, tengo muchísima confianza en mí, al fin. Tomo esa camisa 
a cuadros y esa pantalón beish, me peino de lado, me pongo mis anteojos, mi reloj 
de calculadora y mis zapatos recién boleados, me miro en el espejo y me guiño un 
ojo, estoy listo, me dirijo hacia la puerta la abro con mucho entusiasmo y salgo, el 
primer paso es bueno, aun tengo mi sonrisa y mi caminar sigue siendo fluido, tal 
vez hoy sea el día, tengo mucha confianza. Llevo caminando tres cuadras y todo 
parecer ir saliendo de maravilla, miro mis pies y mi manera de caminar, estoy 
siendo todo un joven, de hecho no falta mucho para llegar al trabajo. Estoy a tres 
pasos ya de llegar a mi oficina, cuando entre al campus pude ver de reojo como 
algunos alumnos me miraban, tal vez algo este cambiando, ¡funciona! . 
Viernes, 3 de Octubre del 2014:
¿Otra vez? . Entre a mi oficina y todo parecía que iba bien, pero al salir de ella y 
dirigirme al salón de clases no pude volver a caminar de manera fluida, ni a 
sonreír y mucho menos a tenerme la confianza de levantar la cara y mirara quien 
se estaba figando en mi. Cuando llegue a mi casa volví a oler esa estúpida 
fragancia de madera. 
Sé que mañana será un nuevo día y que corregiré los posibles errores que haya 
tenido, tengo un plan y sé que todo va a salir perfecto, tal vez este sufrimiento que 
trae la decepción consigo, sea una especie de pago que debo hacer para poder 
ser feliz. Seré un ganador y ya lo verán. 
Domingo, 12 de Abril del 2014: 
Resignación. Llevo ya más de seis meses intentando ser un ganador, todos los 
días, todos los días, todos los días, siempre fue la misma rutina, despertarme, 
arreglarme y salir de mi departamento con una motivación envidiable para 
cualquier persona, pero, siempre pasaba algo, no sé que, ni en qué momento 
exacto sucedía, pero mis planes nunca salían como debían. 
Mañana será el ultimo día que intentare ser un ganador, después de todo, si ya 
puede vivir 45 años siendo un perdedor, creo poder aguantar lo que me queda de 
vida siéndolo. 
Lunes, 13 de Abril del 2014: 
Cambio. Todo empieza normal, eh convertido mi motivación personal en un 
especie de ritual sagrado, no puedo salir de mi departamento si no eh logrado 
motivarme a tal grado de sonreír de oreja a oreja. Salgo por la puerta y camino 
hasta mi trabajo, todo parece perfecto, al llegar entro a mi cubículo y vuelvo a
mirar de reojo como todos prestan atención a mi andar, tal vez hoy lo este 
logrando y mi plan este saliendo de maravilla. 
Al salir de mi cubículo mis pasos vuelven a perder el ritmo y mi sonrisa empieza 
otra vez a difuminarse… ¡OTRA VEZ LO MISMO!, pero no, algo pasa, algo 
inesperado, algo nuevo. Al salir de mi cubículo una joven de ojos cafés estatura 
mediana, nariz pequeña, ojos extremadamente redondos como dos bolas de billar 
y un cabello desastroso se abalanza sobre mí, me abraza y me aprieta con todas 
sus fuerzas, obviamente mi reacción natural era quitarme de entre sus brazos y 
alejarla pero, algo me lo impedía, no sé que era ni cómo es que había llegado 
hasta el punto de estar abrazando a una estúpida estudiante, sin embargo mi boca 
casi automáticamente esbozo: “¿Qué carajo estás haciendo?”, a lo que ella 
respondió : “salvándolo profesor, salvándolo” en mi cabeza se formaron millones 
de ideas en menos de una milésima de segundo, estaba totalmente aturdido por la 
sorpresa que el abrazo de esa jovencita me provocaba, pero antes de que pudiera 
seguir sorprendiéndome más la joven siguió hablando: “profesor Giancarlo, yo se 
que usted tal vez no sabe ni siquiera quien soy yo, pero la verdad es que eso me 
importa un comino, yo si se quién es usted y lo que usted ah significado para mí. 
Verá, toda mi vida eh tenido profesores amables, atentos, cariñosos y pacientes, 
pero la verdad es que nunca aprendí tanto como esperaba, no me malinterprete, 
aprendí matemáticas, física, literatura, pero nunca aprendí lo esencial, lo que 
realmente necesitaba, nunca aprendí a vivir y eso es lo que usted me enseño, al 
verlo todos los días con sus ojos resignados, con su boca caída y su postura 
desalineada no podía pensar en otra cosa más que en lo horripilante que podría 
ser su vida, y por lo tanto me prometí a mi misma que nunca debería ser así, que 
debía vivir la vida hasta el último instante, feliz, plena, orgullosa de mi misma y la 
verdad es que hasta ahora lo eh logrado, sin embargo este es mi último semestre 
en esta universidad y no podía irme sin antes hacer algo por usted, como usted 
inconscientemente lo hizo por mí, vengo a rescatarlo profesor, a decirle que la vida 
no es una rutina, que es una aventura diaria, que no tiene que fingir sonrisas antes
de entrar a su cubículo, ni caminar recto porque sus ojos demuestran que no lo 
hace naturalmente. Enamórese de la vida profesor, abrásela y no la deje nunca 
irse, porque esa dura muy poco, ame todo lo que tenga que ver con la vida, desde 
el pájaro que lo molesta en las mañanas, hasta las letras de aquel libro tan gris 
que siempre trae consigo. Hágame un favor y ámese profesor Giancarlo, después 
de todo, el mundo no necesita que las personas se amen entre ellas, si no que se 
amen individualmente hasta más no poder, porque aunque se escuche un poco 
egocéntrico, el amor que se tiene uno mismo es el más puro, y eso, eso se refleja 
en el exterior, así que irradie amor profesor, la confianza y el caminar vendrán 
después.” 
Lo joven muchachita me soltó y se fue caminando con una sonrisa de satisfacción 
pintada en el rostro. Todo el día no supe qué hacer ni que decir, estaba como 
muerto en vida o como en otro mundo, no sé qué está pasando. 
Martes, 14 de Abril del 2014: 
Desperté. 5:30 a.m. ningún ritual, ninguna sonrisa al espejo, hoy todo es natural, 
me siento ligero, esbelto, hasta saludable se podría decir, hoy algo cambio y no se 
que es, pero se que me gusta, no tengo planes ni quiero tenerlos, solo quiero salir 
a trabajar y experimentar, quiero aprovechar mi vida, quiero vivir antes de vivir 
como un ganador, me eh perdido muchos momentos hermosos en mi vida y todo 
por nunca levantar la cabeza para contemplar directamente al mundo que me 
rodea. Hoy estoy haciendo exactamente lo mismo, escribiendo en este estúpido 
diaria, mientras que en la ventana de mi edificio puedo ver que hay mucha gente 
caminando, autos con ruidos estresantes y aire un poco contaminado. Hoy por 
primera vez en mi vida, tengo deseos de salir a caminar, así que por mi parte no 
volveré a escribir en este diario, ya que la vida, tiene cosas mejores que hacer 
conmigo.
Asdf

Asdf

  • 1.
    DIARIO DE UNPERDEDOR. ORTIZ DE LA FUENTE SERGIO ENRIQUE Según la mayoría de las personas, el ser maestro o educador es de las profesiones más nobles e importantes que existen, ya que se prepara a los jóvenes para que sean los futuros dirigentes de un país, o del mundo entero si se quiere ver a gran escala. Ser maestro no es fácil, se requiere de mucha vocación, de amor, pero sobre todo de muchísima paciencia, tal vez por eso odio mi profesión. Sábado, 27 de Septiembre del 2014: Me llamo Giancarlo Butron y aunque mi nombre no lo respalde soy mexicano, pero respecto a ese tema solo diré que mi padre era un joven italiano que un día vino a México para probar suerte en la Industria textil, tengo 45 años y actualmente soy un hombre soltero, llevo más de 10 años trabajando como profesor de computación en la Universidad Politécnica de San Luis Potosí. Mido 1.84 mts. y peso 80 kg., uso lentes desde que tengo memoria y actualmente tengo una barriga donde antes tenía un abdomen, no estoy diciendo que haya estado en forma o que antes tuviera una dieta muy saludable sin embargo hasta mis 37 años mi complexión era muy delgada, casi podría asegurar que mis huesos se asomaban por mi piel como si pidieran a gritos un poco mas de espacio. Estoy elaborando este escrito por el motivo siguiente: Como eh dicho anterior soy un solterón de 45 años, que odia su trabajo y que ha perdido completamente su vitalidad ( como si alguna vez la hubiera tenido jajá ), últimamente al darme cuenta de que mi vida iba en picada decidí renovarme, empezar desde cero y desechar
  • 2.
    todo lo quetengo hasta ahora, que podría asegurar que no es nada que me de mucha pena perder, sin embargo no seré como el resto de las personas, ya que, al mencionar que empezare desde cero y que me renovare, no me refiero para nada en dejar mi empleo que tanto odio ni mis hábitos, que hasta ahora no me han dejado nada bueno, yo más bien me refiero a cambiar mi perspectiva sobre el mundo, a despertar un día y ya no tener que odiar mi trabajo, a obligarme a pensar que amo a los chicos ignorantes que están sentados frente a mí con su cara de estúpidos, y con sus ojos perdidos en el espacio, como si no estuvieran es sus cuerpos, quiero despertar un día y al ponerme mi camisa de cuadros y mi pantalón de vestir color beish, verme en el espejo y sentirme el hombre mas atractivo que pueda existir en el universo. Cuando digo que voy a renovarme, confió plenamente en mi criterio, ya que, sé que no es un objetivo nada fácil de cumplir, seria estarme engañando a mi mismo por un buen tiempo hasta que mi cerebro se canse de intentar hacerme “entrar en razón” y comience a cooperar, ya estoy cansado de ser el perdedor de mi familia, el típico hombre que prefiere ir a tomar un café y leer un mal libro los viernes por la noche, estoy cansado de ser mediocre y de a verme convencido a mi mismo de que lo era, en realidad es por eso que estoy seguro de mi, de que cumpliré mi manda y nada me lo impedirá, después de todo, si ya pude hacerle creer a mi cerebro que era un perdedor, se que podre hacerle creer que ahora es un ganador. Lógica. Después de haber dicho esto ya no hay vuelta de hoja, empezare con mi “nuevo” estilo de vida a partir del lunes. Lunes, 29 de septiembre del 2014: Nervios. Son las 5:30 a.m. y acabo de despertar, no sé porque mi corazón hoy empezó a latir diferente, más rápido, más fuerte, tampoco entiendo porque miro mis manos empiezan a temblar un poco cuando me tallo los ojos para despertar
  • 3.
    de una vezpor todas. Ayer fue un día común y corriente, desayunar solo, leer solo, salir a comprar comida solo, comer solo, ver tv solo, cenar solo, leer otra vez solo y como cereza del pastel, dormir una vez más, solo. Hoy es un día diferente, lo sé, lo siento en mi interior, hoy comenzare esta batalla contra mí mismo, tal vez hoy deje de ser ese perdedor del que todo mundo se burla, tal vez hoy por fin me atreva a observar a alguna mujer a los ojos y dedicarle una sonrisa o algún gesto amable, tal vez hoy sea mi primer día como un ganador; así que me visto con mi típica camisa a cuadros azules, mi pantalón beish, mis zapatos cafés que combinan perfecto con mi reloj con calculadora, mi lentes que aunque no me gusta tengo que usarlos y mi típico peinado de lado, todo es normal, como siempre, el único cambio fue que al terminar de arreglarme me contemple en el espejo y me dije a mi mismo: “No estás tan mal galán”. Me dirijo hacia la puerta, no olvido nada, llaves, portafolio, celular, todo está listo, hoy podría ser un gran día. Abro la puerta y salgo a la calle. Miércoles, 1° de Octubre del 2014: Un Fiasco. Ayer no escribí nada porque en realidad no había nada que escribir, mi día fue el típico día, como ya les conté el lunes, para mí un típico día es aburrido y en soledad absoluta (sin contar a la señora que atiende el restaurante donde compro mi comida), no conseguí sonreírle a ninguna mujer, llegue a mi trabajo con la misma actitud amargada de siempre, en pocas palabras no logre absolutamente nada. Al llegar a mi departamento lo único que puedo percibir es un ligero olor a madera, sin embargo en ese momento sentía que era el olor de la decepción, de la vergüenza, era como si el sentimiento de un hombre hecho pedazos se plasmara en la fragancia de la madera, como si se mezclara y diera como resultado una pestilencia que no olía mal, pero te hacía sentir mal.
  • 4.
    No sé quehaya hecho mal, salí con mucha confianza de que sería un día fantástico, mi sonrisa estaba plasmada en mi rostro y mi caminar era tan fluido que me sentía como si fuera un chaval, pero, con cada paso que daba, mi confianza iba desapareciendo, mi sonrisa se difuminaba haciendo que solo me quedara un gesto con sabor amargo en la boca y mi caminar se volvía sistemático, rígido, sin alma, fue la peor sensación de mi vida porque sentía como si la naturaleza me estuviera diciendo que yo no tenía derecho a nada de eso, que mi vida tenía que ser así aunque en el fondo yo no quisiera lo mismo, fue como si yo no fuera el dueño de mi vida. No sé qué fallo, no sé que me paso, pero mañana volveré a intentarlo, después de todo, que mas puedo perder. Jueves, 2 de Octubre del 2014: Concentración. 5:30 a.m., no estoy nervioso, ni tengo sueño, estoy decidido a que hoy sería un buen día, tengo muchísima confianza en mí, al fin. Tomo esa camisa a cuadros y esa pantalón beish, me peino de lado, me pongo mis anteojos, mi reloj de calculadora y mis zapatos recién boleados, me miro en el espejo y me guiño un ojo, estoy listo, me dirijo hacia la puerta la abro con mucho entusiasmo y salgo, el primer paso es bueno, aun tengo mi sonrisa y mi caminar sigue siendo fluido, tal vez hoy sea el día, tengo mucha confianza. Llevo caminando tres cuadras y todo parecer ir saliendo de maravilla, miro mis pies y mi manera de caminar, estoy siendo todo un joven, de hecho no falta mucho para llegar al trabajo. Estoy a tres pasos ya de llegar a mi oficina, cuando entre al campus pude ver de reojo como algunos alumnos me miraban, tal vez algo este cambiando, ¡funciona! . Viernes, 3 de Octubre del 2014:
  • 5.
    ¿Otra vez? .Entre a mi oficina y todo parecía que iba bien, pero al salir de ella y dirigirme al salón de clases no pude volver a caminar de manera fluida, ni a sonreír y mucho menos a tenerme la confianza de levantar la cara y mirara quien se estaba figando en mi. Cuando llegue a mi casa volví a oler esa estúpida fragancia de madera. Sé que mañana será un nuevo día y que corregiré los posibles errores que haya tenido, tengo un plan y sé que todo va a salir perfecto, tal vez este sufrimiento que trae la decepción consigo, sea una especie de pago que debo hacer para poder ser feliz. Seré un ganador y ya lo verán. Domingo, 12 de Abril del 2014: Resignación. Llevo ya más de seis meses intentando ser un ganador, todos los días, todos los días, todos los días, siempre fue la misma rutina, despertarme, arreglarme y salir de mi departamento con una motivación envidiable para cualquier persona, pero, siempre pasaba algo, no sé que, ni en qué momento exacto sucedía, pero mis planes nunca salían como debían. Mañana será el ultimo día que intentare ser un ganador, después de todo, si ya puede vivir 45 años siendo un perdedor, creo poder aguantar lo que me queda de vida siéndolo. Lunes, 13 de Abril del 2014: Cambio. Todo empieza normal, eh convertido mi motivación personal en un especie de ritual sagrado, no puedo salir de mi departamento si no eh logrado motivarme a tal grado de sonreír de oreja a oreja. Salgo por la puerta y camino hasta mi trabajo, todo parece perfecto, al llegar entro a mi cubículo y vuelvo a
  • 6.
    mirar de reojocomo todos prestan atención a mi andar, tal vez hoy lo este logrando y mi plan este saliendo de maravilla. Al salir de mi cubículo mis pasos vuelven a perder el ritmo y mi sonrisa empieza otra vez a difuminarse… ¡OTRA VEZ LO MISMO!, pero no, algo pasa, algo inesperado, algo nuevo. Al salir de mi cubículo una joven de ojos cafés estatura mediana, nariz pequeña, ojos extremadamente redondos como dos bolas de billar y un cabello desastroso se abalanza sobre mí, me abraza y me aprieta con todas sus fuerzas, obviamente mi reacción natural era quitarme de entre sus brazos y alejarla pero, algo me lo impedía, no sé que era ni cómo es que había llegado hasta el punto de estar abrazando a una estúpida estudiante, sin embargo mi boca casi automáticamente esbozo: “¿Qué carajo estás haciendo?”, a lo que ella respondió : “salvándolo profesor, salvándolo” en mi cabeza se formaron millones de ideas en menos de una milésima de segundo, estaba totalmente aturdido por la sorpresa que el abrazo de esa jovencita me provocaba, pero antes de que pudiera seguir sorprendiéndome más la joven siguió hablando: “profesor Giancarlo, yo se que usted tal vez no sabe ni siquiera quien soy yo, pero la verdad es que eso me importa un comino, yo si se quién es usted y lo que usted ah significado para mí. Verá, toda mi vida eh tenido profesores amables, atentos, cariñosos y pacientes, pero la verdad es que nunca aprendí tanto como esperaba, no me malinterprete, aprendí matemáticas, física, literatura, pero nunca aprendí lo esencial, lo que realmente necesitaba, nunca aprendí a vivir y eso es lo que usted me enseño, al verlo todos los días con sus ojos resignados, con su boca caída y su postura desalineada no podía pensar en otra cosa más que en lo horripilante que podría ser su vida, y por lo tanto me prometí a mi misma que nunca debería ser así, que debía vivir la vida hasta el último instante, feliz, plena, orgullosa de mi misma y la verdad es que hasta ahora lo eh logrado, sin embargo este es mi último semestre en esta universidad y no podía irme sin antes hacer algo por usted, como usted inconscientemente lo hizo por mí, vengo a rescatarlo profesor, a decirle que la vida no es una rutina, que es una aventura diaria, que no tiene que fingir sonrisas antes
  • 7.
    de entrar asu cubículo, ni caminar recto porque sus ojos demuestran que no lo hace naturalmente. Enamórese de la vida profesor, abrásela y no la deje nunca irse, porque esa dura muy poco, ame todo lo que tenga que ver con la vida, desde el pájaro que lo molesta en las mañanas, hasta las letras de aquel libro tan gris que siempre trae consigo. Hágame un favor y ámese profesor Giancarlo, después de todo, el mundo no necesita que las personas se amen entre ellas, si no que se amen individualmente hasta más no poder, porque aunque se escuche un poco egocéntrico, el amor que se tiene uno mismo es el más puro, y eso, eso se refleja en el exterior, así que irradie amor profesor, la confianza y el caminar vendrán después.” Lo joven muchachita me soltó y se fue caminando con una sonrisa de satisfacción pintada en el rostro. Todo el día no supe qué hacer ni que decir, estaba como muerto en vida o como en otro mundo, no sé qué está pasando. Martes, 14 de Abril del 2014: Desperté. 5:30 a.m. ningún ritual, ninguna sonrisa al espejo, hoy todo es natural, me siento ligero, esbelto, hasta saludable se podría decir, hoy algo cambio y no se que es, pero se que me gusta, no tengo planes ni quiero tenerlos, solo quiero salir a trabajar y experimentar, quiero aprovechar mi vida, quiero vivir antes de vivir como un ganador, me eh perdido muchos momentos hermosos en mi vida y todo por nunca levantar la cabeza para contemplar directamente al mundo que me rodea. Hoy estoy haciendo exactamente lo mismo, escribiendo en este estúpido diaria, mientras que en la ventana de mi edificio puedo ver que hay mucha gente caminando, autos con ruidos estresantes y aire un poco contaminado. Hoy por primera vez en mi vida, tengo deseos de salir a caminar, así que por mi parte no volveré a escribir en este diario, ya que la vida, tiene cosas mejores que hacer conmigo.