La autobiografía resume las diferentes etapas de desarrollo de Candy desde su nacimiento hasta la actualidad. Comienza describiendo sus primeros meses de vida centrada en comer, chupar y morder. Luego asistió al kínder "Vasco de Quiroga" y desarrolló un fuerte apego a su padre entre los 3 y 6 años. Actualmente ha concluido su bachillerato y madurado emocionalmente, valorando el apoyo recibido de su familia y amigos a lo largo de su vida.