El documento aborda la prevención de comportamientos de riesgo en adolescentes, destacando la importancia de estilos educativos que fomenten la comunicación, la autonomía y el control adecuado. Se exploran factores de riesgo como la accesibilidad a drogas y la presión social, así como factores de protección que incluyen relaciones familiares positivas y supervisión. Se concluye que el contexto social y familiar influye significativamente en el desarrollo y los comportamientos de los jóvenes.