El documento habla sobre la letra alef del alfabeto hebreo y su origen pictográfico como representación de la cabeza de un buey. También describe el uso histórico de los bueyes para arar la tierra y cómo esto se relaciona con significados religiosos como la adoración a dioses representados como bueyes. Finalmente, menciona la asociación de la letra alef y los cuernos del buey con referencias bíblicas a la luna y el sol.