Barcelona fue fundada en el año 15 a.C. por el emperador romano Augusto como una colonia romana llamada Barcino. La ciudad se ubicó estratégicamente sobre la importante vía Augusta y estaba protegida por murallas. Durante la época romana, Barcino llegó a ocupar un área de 10 hectáreas dentro de sus murallas, donde aún hoy pueden verse vestigios como el Templo Romano y acueductos.