El documento describe cómo los productores de vino utilizan símbolos e imágenes relacionados con la tradición, la historia y el territorio para promover y vender sus vinos. Estos símbolos incluyen referencias a la familia, las técnicas tradicionales, las herramientas manuales y la denominación de origen. El objetivo es transmitir una imagen de autenticidad y calidad ligada a factores naturales y humanos únicos de una región.