Los trastornos del desarrollo lingüístico en los niños pueden afectar al habla, la voz y el desarrollo del lenguaje, y van desde alteraciones leves hasta graves retrasos del lenguaje. Algunos trastornos como la parálisis cerebral, deficiencias auditivas, trastornos generalizados del desarrollo y retraso mental también pueden tener repercusiones en la expresión oral. La detección temprana y la intervención educativa son fundamentales para ayudar a los niños con estas alteraciones.