La arcilla tiene múltiples beneficios para la salud como estimular las defensas del organismo, prevenir la proliferación de bacterias y parásitos, absorber toxinas, curar úlceras y forúnculos, aliviar dolores reumáticos, y ayudar a tratar problemas como la anemia, várices y dermatosis. Sin embargo, requiere precauciones como no mezclarla con medicinas o comidas grasas, y puede causar reacciones como desintoxicación o estreñimiento en algunas personas.