La bioética surgió en la década de 1970 como un neologismo acuñado por el profesor Van Rensselaer Potter para referirse a la interacción entre personas y sistemas biológicos. Sin embargo, la bioética como imperativo moral de respetar toda forma de vida se remonta al filósofo alemán Fritz Jahr, quien propuso en 1927 un imperativo bioético universal de encontrar un equilibrio entre los valores de los seres vivos. Jahr extendió el imperativo moral kantiano a incluir plantas y animales, convirtiendo la