La bioética, desarrollada por Fritz Jahr y popularizada por Van Rensselaer Potter, aborda la relación moral entre los seres humanos y el resto de la vida, enfatizando la empatía y la responsabilidad social. Se centra en integrar biología, ecología y medicina, considerando las implicaciones éticas de los avances biotecnológicos y sociales. La disciplina examina cuestiones de vida y muerte, derechos humanos y la interacción entre ciencias de la salud y valores humanos, adaptándose a diferentes contextos culturales.