Este documento discute la hipótesis de que la legalización de la marihuana no reducirá el narcotráfico ni la violencia asociada. El autor argumenta que la legalización solo aumentará la demanda de marihuana y conducirá a un mayor consumo, citando como ejemplo que en Holanda el consumo entre jóvenes se triplicó después de la despenalización parcial. También señala que el aumento de la disponibilidad conduce inevitablemente a un mayor consumo.