La era de la imprenta y la era de Internet comparten varias similitudes. Ambas revolucionaron la comunicación y el acceso a la información, aunque fueran siglos apartadas. Provocaron nuevos empleos y espacios para almacenar y consultar nuevos contenidos. También generaron esfuerzos para alfabetizar a la población y coexistieron con medios anteriores como los manuscritos. Del mismo modo, ambas eras plantearon retos sobre la propiedad intelectual y regulación de los nuevos medios.