BLUES SHUFFLE II

                  En esta lección exploraremos el patrón básico de acompañamiento en
         blues. Es conocido como el ritmo de Jimmie Reed, en honor a este músico, el cual
         hizo un uso exhaustivo del mismo. No obstante, este acompañamiento ya se
         encuentra presente en las grabaciones de los años treinta del siglo XX de Robert
         Johnson, en composiciones como Sweet Home Chicago, When You Got A Good
         Friend o I Believe I'll Dust My Broom. Es un ritmo de capital importancia, pues
         sobre él se asienta una gran parte de la guitarra rítmica de blues.

                Un blues de doce compases en A se compone de tres acordes: A, D y E.
         Sin embargo, estos acordes rara vez son tocados tal cual. Lo más común es que
         sean sustituidos por un patrón más sofisticado. En la Fig.1 vemos el patrón de
         Jimmy Reed para A, D y E usando cuerdas al aire.


                Para conseguir una correcta articulación hay que ejecutarlo usando golpes
         de púa descendentes, acentuando los que caen a tiempo y asegurándonos de que
         con la palma de la mano apagamos ligeramente las cuerdas, consiguiendo así un
         sonido más claro y compacto. Así mismo, la subdivisión es atresillada, lo que se
         conoce como shuffle.

Fig. 1




                  Como vimos en la unidad anterior, el blues, en sus dos últimos compases,
         consta de un turnaround. En el siguiente ejemplo vemos una manera común de
         articularlo.




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2 BLUES SHUFFLE II



Fig. 2




                            A continuación vemos como se aplican estos patrones a un blues de doce
                     compases en A (Fig. 3).

Fig. 3




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BLUES SHUFFLE II 3




                 El patrón anterior también se puede tocar sin cuerdas al aire, para lo cual
         se mueve al quinto traste para A y D, y al sétimo para E, como se ve en el
         siguiente ejemplo (Fig. 4).




Fig. 4




                 El cambio de posición obliga reformular el turnaround para que se amolde
         a los nuevos patrones. Vemos ahora como queda el blues de 12 compases sin
         cuerdas al aíre (Fig. 5).




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4 BLUES SHUFFLE II



Fig. 5




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BLUES SHUFFLE II 5



                 Cuando se llega al final es importante modificar el turnaround para que
         resuelva en el acorde I, y no en el V, pues de lo contrario no generará la sensación
         de resolución deseada. Además hay que adaptar el final, en función de si se está
         tocando con cuerdas al aíre (Fig. 6) o en el quinto traste (Fig. 7).




Fig. 6




Fig. 7




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Blues Shuffle II

  • 1.
    BLUES SHUFFLE II En esta lección exploraremos el patrón básico de acompañamiento en blues. Es conocido como el ritmo de Jimmie Reed, en honor a este músico, el cual hizo un uso exhaustivo del mismo. No obstante, este acompañamiento ya se encuentra presente en las grabaciones de los años treinta del siglo XX de Robert Johnson, en composiciones como Sweet Home Chicago, When You Got A Good Friend o I Believe I'll Dust My Broom. Es un ritmo de capital importancia, pues sobre él se asienta una gran parte de la guitarra rítmica de blues. Un blues de doce compases en A se compone de tres acordes: A, D y E. Sin embargo, estos acordes rara vez son tocados tal cual. Lo más común es que sean sustituidos por un patrón más sofisticado. En la Fig.1 vemos el patrón de Jimmy Reed para A, D y E usando cuerdas al aire. Para conseguir una correcta articulación hay que ejecutarlo usando golpes de púa descendentes, acentuando los que caen a tiempo y asegurándonos de que con la palma de la mano apagamos ligeramente las cuerdas, consiguiendo así un sonido más claro y compacto. Así mismo, la subdivisión es atresillada, lo que se conoce como shuffle. Fig. 1 Como vimos en la unidad anterior, el blues, en sus dos últimos compases, consta de un turnaround. En el siguiente ejemplo vemos una manera común de articularlo. wwwmarioabbagliati.com
  • 2.
    2 BLUES SHUFFLEII Fig. 2 A continuación vemos como se aplican estos patrones a un blues de doce compases en A (Fig. 3). Fig. 3 wwwmarioabbagliati.com
  • 3.
    BLUES SHUFFLE II3 El patrón anterior también se puede tocar sin cuerdas al aire, para lo cual se mueve al quinto traste para A y D, y al sétimo para E, como se ve en el siguiente ejemplo (Fig. 4). Fig. 4 El cambio de posición obliga reformular el turnaround para que se amolde a los nuevos patrones. Vemos ahora como queda el blues de 12 compases sin cuerdas al aíre (Fig. 5). wwwmarioabbagliati.com
  • 4.
    4 BLUES SHUFFLEII Fig. 5 wwwmarioabbagliati.com
  • 5.
    BLUES SHUFFLE II5 Cuando se llega al final es importante modificar el turnaround para que resuelva en el acorde I, y no en el V, pues de lo contrario no generará la sensación de resolución deseada. Además hay que adaptar el final, en función de si se está tocando con cuerdas al aíre (Fig. 6) o en el quinto traste (Fig. 7). Fig. 6 Fig. 7 wwwmarioabbagliati.com