El documento describe el bodegón o naturaleza muerta en el arte, caracterizado por representar objetos cotidianos de forma natural o hechos por el hombre. Explica que los postimpresionistas utilizaron colores vivos y pinceladas distintivas para reflejar su visión subjetiva del mundo en obras como bodegones. Menciona a Vincent Van Gogh, Paul Cézanne y Henri Matisse como principales exponentes del bodegón postimpresionista, citando algunas de sus obras que incluyen naturalezas muertas con frutas