El documento analiza cómo los videojuegos pueden afectar la actividad física de los adolescentes entre 13 y 17 años. Presenta objetivos como comparar a adolescentes activos e inactivos, y analizar los efectos de los videojuegos en la salud. Los resultados muestran que los juegos más populares son de consolas como PlayStation y que muchos adolescentes reportan molestias físicas. Los expertos consultados concluyen que pasar horas jugando no es saludable y puede traer problemas.