Este documento analiza cómo los videojuegos pueden afectar la actividad física de los adolescentes entre 12 y 17 años. La hipótesis es que los jóvenes dejan de hacer ejercicio para pasar horas jugando. La investigación encontró que el 73% de los encuestados no realiza actividad física y que pasan tiempo jugando videojuegos en lugar de hacer deportes. Además, los resultados mostraron que los adolescentes pueden sufrir problemas psicológicos y de salud debido a la falta de movimiento.