Este documento discute los principios rectores del derecho penal venezolano y la necesidad de reformar el código penal para enfrentar nuevas formas de criminalidad. En particular, analiza los delitos contra las buenas costumbres y el orden de las familias, incluyendo la violación, actos lascivos violentos, y consideraciones sobre la edad de consentimiento y las circunstancias atenuantes. El objetivo es proteger los bienes jurídicos dentro del marco de un estado democrático de derecho.