El documento describe la inauguración del Coliseo en Roma en el año 80 d.C. y los espectáculos crueles que albergaba como las carreras de cuádrigas y las luchas de gladiadores, a menudo hasta la muerte. También habla de cómo los primeros cristianos eran arrojados a los leones y osos en el Coliseo. El Coliseo no sólo es famoso por su magnífica construcción, sino también por la gran cantidad de vidas humanas que terminaron allí entre crueles tormentos.