El documento describe un programa de policía comunitaria implementado en Villa Nueva, Guatemala. El programa asignó recursos policiales específicos, capacitó oficiales, y estableció mecanismos como un Consejo de Seguridad Ciudadana para involucrar a la comunidad. Los resultados incluyeron una reducción en la criminalidad y un aumento en la confianza de la comunidad en la policía. Sin embargo, el programa también enfrentó dificultades como falta de recursos y apoyo institucional continuo.