Este documento propone una ley para reestructurar la deuda pública argentina. Establece que si el 66% de los tenedores de bonos aceptan los términos de reestructuración, el acuerdo podrá ser homologado por la justicia. Aquellos tenedores que no acepten tendrán derecho a impugnar el acuerdo. Una vez homologado, el acuerdo será vinculante para todos los tenedores. Adicionalmente, el acuerdo podría presentarse en cortes extranjeras para dar por finalizados litigios