El canon bíblico se refiere a la lista de libros considerados sagrados por la iglesia, distinguiéndose entre el antiguo testamento, que incluye 39 o 46 libros dependiendo de la tradición, y el nuevo testamento, que comprende 27 libros. A lo largo de la historia, se han desarrollado debates sobre la inclusión de ciertos textos, particularmente los deuterocanónicos, culminando en definiciones dogmáticas en varios concilios, siendo el más notable el de Trento en 1546. La formación del nuevo testamento estuvo influenciada por la enseñanza oral de los apóstoles y la necesidad de documentar sus enseñanzas, dando lugar a los evangelios y epístolas.