El documento aborda la formación del canon bíblico, comenzando con los manuscritos hebreos y su relevancia histórica, incluyendo la influencia de los rollos del Mar Muerto y los debates en el concilio de Jamnia sobre la canonicidad de ciertos libros. Se detallan los criterios usados para evaluar la inclusión de libros en el Antiguo y Nuevo Testamento, así como el contexto religioso y cultural que llevó a la necesidad de establecer un canon oficial. Finalmente, se enfatiza la importancia de la autoridad apostólica en la aceptación de los textos considerados como inspirados.