El documento explica brevemente cómo se formó la Biblia. Define el canon bíblico como la lista de libros considerados inspirados por Dios y con autoridad divina. Explica que el Antiguo Testamento ya estaba establecido en el tiempo de Jesús, mientras que el Nuevo Testamento se formó gradualmente a medida que los libros fueron aceptados por la iglesia en los primeros siglos después de Cristo.