Este capítulo habla sobre la importancia de planificar las ciudades de manera sostenible debido al aumento de la población y la demanda de recursos. Señala que la mala planificación y administración han llevado a algunas ciudades a volverse no sostenibles, mientras que otras como Curitiba han logrado ser más sostenibles a través de la integración ciudadana y el uso de tecnología. Finalmente, enfatiza que los seres humanos debemos cuidar los recursos para las generaciones futuras y educar sobre la sostenibilidad ambiental