El documento describe el carbón activado, un material carbonizado que tiene una gran capacidad de adsorción debido a su alta superficie interna. El carbón activado se utiliza comúnmente para remover contaminantes del agua y el aire mediante un proceso de adsorción física. Su estructura porosa microscópica se crea mediante un proceso térmico de activación y le otorga una superficie interna de hasta 1200 metros cuadrados por gramo, lo que le permite atrapar eficientemente moléculas contaminantes.