El cangrejo ermitaño es un crustáceo ovíparo que se alimenta de algas y materia orgánica capturada con sus patas. Cambia su caparazón periódicamente lo que le permite crecer pero también lo deja vulnerable, aunque puede regenerar patas y pinzas perdidas. Los cangrejos caminan de lado para poder esconderse en grietas y evadir depredadores, y suelen vivir de 3 a 12 años formando parte importante de la cadena alimentaria.