La cabecera de una red HFC es la que controla y monitorea todo el sistema. Distribuye la señal a través de la red troncal de fibra óptica y cable coaxial hasta los nodos ópticos, que convierten la señal a eléctrica para llegar a los hogares a través de la red de distribución. La cabecera puede ofrecer servicios de televisión, telefonía e Internet.