Se presenta el caso clínico de una mujer de 60 años con antecedentes de hipertensión y diabetes mellitus tipo 2, quien ingresó a urgencias debido a deterioro neurológico tras un cuadro gastrointestinal. A su llegada, se observó alteración del estado de conciencia y varios signos vitales alterados, incluyendo niveles de glucosa elevados. Los resultados de laboratorio indicaron múltiples anomalías, incluyendo niveles bajos de sodio y potasio.