El documento describe el contexto histórico y político que llevó al asesinato del Arzobispo Óscar Romero en El Salvador en 1980. Explica que la Iglesia Católica cambió su posición tradicional de apoyo a la oligarquía para defender los derechos de los campesinos y pobres, lo que llevó a una violenta represión por parte del régimen que incluyó el asesinato de 18 sacerdotes y monjas. El documento argumenta que el asesinato de Romero estuvo directamente relacionado