CATEDRAL DE GRANADA
LA CATEDRAL: Santa Iglesia Catedral Metropolitana De La Encarnación De Granada
Su trazado arquitectónico y su espacio celebrativo carecían de precedentes en Europa.
En el diseño siloesco según el nuevo «estilo romano» es preciso descubrir los cuatro temas
generadores de su programa:
• La dedicación a la Encarnación del Hijo de Dios.
• La declaración de triunfo.
• La promesa del perdón.
• La expresión de júbilo.
1. LA DEDICACIÓN A LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS
La Catedral de Granada está dedicada a Santa María de la Encarnación en lugar de la más
frecuente de Santa María de la Anunciación. Durante el Renacimiento era dogma fundamental
de la fe cristiana la creencia en la Encarnación, primer acto de la Redención; Siloe la asume
como tema central de su programa concebido en 1528. Las veinticuatro vidrieras de la capilla
mayor narran la historia de la Redención: las diez superiores, dispuestas en orden
cronológico, comienzan con la predicación del Bautista terminando con la venida del Espíritu
Santo; las vidrieras inferiores muestran pasajes de la vida de Cristo. Entre las esculturas de la
capilla mayor destacan los doce apóstoles. Los apóstoles, en efecto, son los primeros testigos
de Cristo y su posición sobre las columnas del primer cuerpo evoca la tradicional alusión como
pilares de la Iglesia. Igualmente resaltan los bustos canescos de Adán y Eva remitiéndonos a
los comienzos de nuestra historia sagrada. El hecho histórico de la Encarnación de Dios —gran
tema generador del programa arquitectónico e iconográfico. Por ello, la serie de siete pinturas
de Alonso Cano sobre la vida de la Virgen —los gozos de Santa María— en el segundo cuerpo
de la rotonda.
2. LA DECLARACIÓN DE TRIUNFO
Una evidente afirmación de triunfo ilumina el templo catedralicio: triunfo espiritual en
primer plano, militar en segundo plano. El recurso frecuente a los arcos triunfales (las tres
entradas principales, las capillas laterales) manifiesta claramente la expresión del triunfo que
también encontramos en los pasadizos y en los pasillos transversales del deambulatorio
alrededor de la rotonda y del altar mayor; De esta forma, la idea de triunfo realzaba el
Santísimo Sacramento del altar. Aunque la conquista de Granada explica, sin duda alguna, el
tema del triunfo dentro del programa de la Catedral es la Victoria de Cristo, Dios Encarnado, lo
que se conmemora por medio de los recordatorios y de las representaciones pictóricas y
escultóricas. «La conquista de Granada se interpretaba como un triunfo de Cristo y su Iglesia y
no de las fuerzas militares.» (E.E. Rosenthal). Esta lectura del triunfo queda igualmente
subrayada en las inscripciones latinas de dos de las campanas: en el esquilón de los Reyes
Católicos «Esta es la victoria que conquista el mundo: nuestra fe.». y en la campana de fuego
(la gótica): «He aquí la cruz del Señor: ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David,
aleluya.»
3. LA PROMESA DEL PERDÓN
En el programa iconográfico de la catedral hay una clara propuesta de clemencia, misericordia
y perdón. Tal propuesta es particularmente evidente en la Puerta del Perdón. Las virtudes
esculpidas en sus enjutas —la fe con su atributo, el cáliz; la Justicia que no porta una balanza—
junto a la inscripción del primer cuerpo aluden, en primera instancia, a la fe y a la justicia de
los Reyes Católicos. Estas dos virtudes —teologal una, cardinal otra— nos remiten al nuevo
tipo de justicia prometido por Jesucristo: el amor frente al ojo por ojo (Mt 5, 38-48) y a la fe de
los creyentes para acceder al perdón, don de la justicia de Dios Padre a través de la
Encarnación de su Hijo.
4. LA EXPRESIÓN DE JÚBILO
En la catedral hay expresas referencias el sacrificio de Jesucristo. Pero, además, al entrar en
su recinto, nos sorprende su atmósfera de alegría: la brillante luminosidad de sus naves, la luz
irradiada en la capilla mayor y difundida sobre el oro y blanco de la rotonda. La blancura, los
toques dorados, las hermosas vidrieras traducen en belleza y esplendor el sentimiento
optimista de la gracia, presente tanto en la Reforma como en la Contrarreforma. Sentimiento
optimista en plena sintonía con el naciente humanismo renacentista. El triunfo, el perdón, el
júbilo, consecuencias del hecho salvador de la Encarnación, están plasmados en este templo
renacentista: triunfo sobre todo mal, perdón universal, júbilo pascual celebrados, día a día, en
la liturgia eucarística, memorial de la muerte y resurrección de Jesucristo.
FASES CONSTRUCTIVAS
1. 1506 - 1528 COMIENZOS DE LA CONSTRUCCIÓN
La Catedral de Granada tuvo dos proyectos arquitectónicos, quizá tres.
❖ El primero, en 1506, el diseño tardo gótico de cabecera poligonal con cinco naves—
de Enrique Egas.
❖ El segundo —según una hipótesis muy plausible— un proyecto tardo gótico de 1509
basado en el modelo arquitectónico de cabecera recta de la Catedral de Sevilla.
❖ El tercer proyecto arquitectónico —renacentista, «a lo romano»— es de Diego de
Siloé de 1528. Este definitivo proyecto siloesco —con la colaboración del arzobispo
Pedro Ramiro de Alba (1526-1528)— está ligado a la situación religiosa y política y a la
decisión de Carlos I de hacer de la sede catedralicia de Granada el mausoleo dinástico
de la nueva monarquía de los Austrias.
• PRIMER PROYECTO: ENRIQUE EGAS,1506
En 1505 presenta Egas los planos del primer proyecto, bajo la supervisión del cardenal
Cisneros; incluían, además del templo funerario de la capilla real, las trazas de la Catedral, de
cabecera poligonal con cinco naves. Fue Egas un arquitecto español arcaizante muy apegado a
las fórmulas góticas. Este primer proyecto respondía al estilo gótico teniendo como
precedentes las catedrales de Toledo y Sevilla.
En la construcción del templo, los años entre 1510 y 1520 no ven grandes avances en la
realización del proyecto; Terminación de la Capilla Real, obra concluida en 1521.
• PRIMERA PIEDRA: 25 DE MARZO DE 1523
En 1519 dispone el cabildo del dinero necesario para expropiar las casas que ocupaban el
emplazamiento de la futura Catedral.
El 24 de marzo de 1523 ya se mencionan las zanjas de la cimentación. Al día siguiente —25 de
marzo de 1523 pone la primera piedra del templo catedralicio. Antes de ser destituido en
abril de 1528, Egas había levantado los muros de la cabecera y la parte norte de la Catedral
hasta la torre, siguiendo el estilo gótico.
• ESTANCIA EN GRANADA DEL EMPERADOR, 1526
La visita a Granada de Carlos I y de Isabel de Portugal dura desde junio hasta diciembre de
1526 y tuvo una enorme repercusión para la ciudad y para su Catedral. Durante su estancia
granadina tiene Carlos I la oportunidad de ver la capilla que su abuela, Isabel la Católica, había
establecido como panteón de los futuros reyes de España. En 1526 el sepulcro de los Reyes
Católicos ya ocupa su lugar en el crucero de la Capilla Real estando reservado, a su lado, el
lugar adecuado para los padres del Emperador: Juana y Felipe.
El sitio le parece al emperador estrecho y oscuro e impropio para unos reyes de la talla de sus
abuelos maternos. Queriendo respetar la decisión de su abuela, adopta una solución de
compromiso: habilitar la capilla mayor de la futura Catedral granadina como panteón
imperial para el linaje de los Austrias.
2. 1528 - 1576 SILOE y MAEDA
Gran parte del siglo XVI la construcción de la Catedral granadina está dirigida por dos
maestros mayores: Diego de Siloé (desde 1528 hasta su muerte en 1563. 35 años) y su
discípulo, Juan de Maeda (1563 hasta su muerte en 1576. 13 años), a quien el maestro en su
testamento legaría todos sus «trazas e dibuxos».
• EL PROYECTO ALBA-SILOE DE 1528
El arzobispo Pedro Ramiro de Alba. Hacia marzo o abril de 1528, comienza la colaboración
entre Alba y Diego de Siloe, quien acepta el nombramiento de arquitecto de dos templos
granadinos: san Jerónimo y la Catedral.
Cambiaron totalmente la disposición ceremonial de la capilla mayor, hicieron los nichos para
las tumbas imperiales y volvieron a diseñar en estilo romano las trazas de la cabecera y del
cuerpo basilical, así como las portadas y la fachada principal.
• LA CONSTRUCCIÓN DE LA CABECERA (1528-1563)
Siloe hace las portadas exteriores del Ecce Homo en 1531 y el primer cuerpo —ricamente
tallado— de la del Perdón en 1536; en 1534, la portada interior de acceso a la antesacristía
donde conjuga arquitectura, escultura y carpintería.
Siloé concentrará todos sus esfuerzos en la cabecera: cimientos, contrafuertes, cúpula, dando
respuesta así a las exigencias simbólicas y estéticas de la nueva catedral «imperial».
En 1541 coloca el primer entablamento de la capilla mayor y en 1552 termina el gran arco
triunfal que abre la rotonda a la nave mayor y al crucero principal. En 1557 completa Siloé la
cúpula semiesférica con nervaduras. En 1561 quedan definitivamente colocadas las veintidós
vidrieras del deambulatorio y en 1566 la estructura arquitectónica de la rotonda estaba
dispuesta para colocar las 24 vidrieras que desempeñan un importante papel en el programa
iconográfico de la capilla mayor. Las diez superiores están diseñadas por Siloé y realizadas
por Juan del Campo. Las catorce inferiores las hace Teodoro de Holanda en los Países Bajos,
basándose probablemente en dibujos de Siloé.
Siloé deja definidas las líneas maestras de su obra: Capilla mayor, organización general,
distribución de los pilares de la basílica, muro exterior con gran parte del programa decorativo
de las fachadas, iniciación de la torre y los pedestales que marcan la disposición de la fachada
principal.
• MAESTRÍA DE MAEDA: 1563-1576
Juan de Maeda, estrecho colaborador y discípulo de Siloé. Las circunstancias no son
favorables: de una parte, la rebelión de los moriscos en 1568 con su deportación causa una
crisis económica; de otra, el punto de inflexión de Granada como ciudad de primera línea en
los intereses de la Corona. Creación de El Escorial como Panteón Real.
Entre 1571 y 1575, salvo algunas obras puntuales de mantenimiento, prácticamente no se
produce en el templo actividad constructiva importante.
Durante los trece años que Maeda es maestro mayor termina el primer cuerpo de la torre;
hace la portada de acceso a la estancia del primer piso de la torre (sala capitular primero; hoy,
museo catedralicio); concluye el segundo cuerpo de la portada de san Jerónimo y continua la
fachada norte hasta la gran portada siloesca del Perdón.
▪ El primer cuerpo de la torre
Este primer cuerpo está formado por un gran arco central de medio punto, dos sencillas
hornacinas rematadas en veneras con la charnela hacia arriba siguiendo el gusto siloesco, par
de cartelas lisas con sus laterales curvos, bellas rejas cerrando los vanos. En el friso dorico
destacan la presencia de unos originales triglifos de perfil curvo, las metopas con adornos de
páteras y bucráneos, la corona con sus correspondientes mútulos y sobre el cimacio cabezas
de león y máscaras en las esquinas.
▪ La portada del actual museo catedralicio
1564 de Maeda. Consta de dos cuerpos con el admirable grupo escultórico de la Caridad
de Diego de Pesquera. Su trabajo, fiel a su maestro, respeta su plan: depura la arquitectura,
privilegia lo tectónico e introduce nuevos repertorios ornamentales.
3. 1582 - 1649 DE VICO A GUERRERO
Tras la muerte de Maeda en 1577 se convoca un concurso para la maestría de la Catedral. La
ocupa brevemente Juan de Orea y, tras varias vicisitudes, le suceden en la maestría mayor del
templo catedralicio granadino Ambrosio de Vico y Miguel Guerrero, un periodo de 67 años.
• MAESTRÍA DE VICO (1582-†1623)
Más de 40 años al frente de la maestría del templo catedralicio; durante ella Vico
− termina y maciza la actual torre de las campanas;
− derriba la torre Turpiana, alminar de la mezquita mayor;
− labra el segundo cuerpo de la portada del Perdón;
− levanta los pilares del crucero;
− cierra las primeras bóvedas;
− habilita el coro en el centro de la nave principal;
− dora la capilla mayor;
− sustituye el baldaquino siloesco;
− coloca el apostolado, salvo san Pedro y san Pablo.
Destacamos aquí la terminación de la torre de las campanas y el segundo cuerpo de la portada
del Perdón.
▪ La terminación de la torre de las campanas
En los años de maestría de Vico se termina el segundo cuerpo de la torre, se construye el
tercero —ambos, como el primero, de planta cuadrada— y se inicia un cuarto cuerpo
ochavado; este último cuerpo es derribado, años después, al presentar la torre señales de
ruina, quedando así incompleta.
Para consolidar la torre se refuerzan sus cimientos, se macizan los huecos del primer cuerpo y
se desmontan todas las bóvedas de la torre, dejándola prácticamente en su estado actual.
En 1588 comienza la colocación de sus 16 campanas.
LA TORRE CAMPANARIO. SUS TRES CUERPOS: DÓRICO, JÓNICO Y CORINTIO
En su traza trabajan varias manos. El cuerpo bajo —admirable equilibrio estructural y
ornamental— es obra de Siloé enriquecida con la expresividad plástica del potente friso
aportación de su discípulo, Maeda. El cuerpo intermedio, levantado durante la maestría de
Vico, refleja influencias de Pedro Machuca, arquitecto del palacio alhambreño de Carlos V, y de
Juan de Herrera, que traza los planos del templo de santa María de la Alhambra. El cuerpo
superior —con una estructura equilibrada y original— sigue una disposición tripartita de gran
verticalidad en los vanos y acentuando lo geométrico en las ménsulas.
Según el proyecto de Siloé, la fachada renacentista estaba flanqueada por dos gigantescas
torres de 81 metros de altura; cada una de ellas estaba proyectada con tres cuerpos cuadrados
rematados por un cuarto octogonal siguiendo diversos estilos (dórico, jónico, corintio, toscano,
compuesto, salomónico). Por diversas circunstancias, la torre del lado derecho nunca llegó a
construirse; el actual torreón canesco del estribo la sustituye. La única torre de la izquierda
está sin coronar quedándose en sus actuales 57m de altura.
ARQUITECTURA DE LA TORRE
El primer cuerpo de la torre es iniciado por Siloé; lo continúa Maeda.
Juan de Maeda va incorporando las nuevas propuestas arquitectónicas que le llegan desde
Italia, sin renegar de las directrices de su maestro Siloé. Depura su arquitectura liberándose de
la desbordante fantasía del grutesco; Maeda da primacía a lo tectónico marcándose los
elementos de soporte y carga.
• ACENTUACIÓN DE LA VERTICALIDAD
Con todos estos nuevos recursos arquitectónicos se acentúa una predominante verticalidad
enriquecida con diversos repertorios ornamentales: ménsulas alargadas, cartelas, triglifos
curvados…
Termina la torre, en 1589, Ambrosio de Vico. En los años de su maestría se acaba el segundo
cuerpo, se construye el tercero —ambos, como el primero, de planta cuadrada— y se inicia un
cuarto cuerpo ochavado.
• CONSOLIDACIÓN DE LA TORRE
Para consolidar la torre se refuerzan sus cimientos, se macizan los huecos del primer cuerpo y
se desmontan todas las bóvedas de la torre, dejándola prácticamente en su estado actual. A
partir de 1588, comienza la colocación de las doce campanas y de los cuatro esquilones.
1592 y 1602 se procede a derribar el ochavo que ya estaba casi terminado, a desmontar las
bóvedas y a macizar una escalera; estas varias intervenciones dejan la torre tal como hoy día la
vemos.
• LOS TRES ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS DE LA TORRE
El primer cuerpo de la torre es de orden dórico: tiene pilastras con hornacinas, grandes arcos
y entablamento; el segundo es de orden jónico de dobles pilastras y arcos en cuyo interior
vemos sencillas y graciosas portadillas; el tercero, de orden corintio, presenta columnas
enmarcando un gran arco que, a su vez, alberga grupos de tres arcos para la colocación de las
campanas y esquilones. Está formado por un gran arco de medio punto sobre un machón en
cada una de sus esquinas. Amplios recuadros lisos moldurados en sus bordes flanquean el
arco. Estos bordes descargan sobre sus estilóbatos retranqueados. Destacan en el friso la
presencia de los originales triglifos —en realidad, ménsulas— de perfil curvo, las metopas con
adornos de páteras y bucráneos, la corona con sus respectivos mútulos y sobre el cimacio
cabezas de león y máscaras en las esquinas.
El segundo cuerpo de la torre es de orden jónico, y de planta cuadrada. Presenta un estilóbato
con simple cajeado; sobre él un doble apilastrado jónico en cada esquina con capiteles
limitados a simples enrollamientos. Entre cada par de pilastras dos hornacinas superpuestas,
aveneradas. En la fachada que da a las puertas de la Catedral se voltean unos finos arcos
diafragmas que acogen dobles vanos superpuestos, con arcos de medio punto y remate de
pirámides y claves adornadas con ménsulas geométricas; detalles que manifiestan influencias
escurialenses.
El tercer cuerpo de la torre es corintio y el cuerpo de las campanas; como los dos anteriores
es de planta cuadrada y está ligeramente retranqueado. En la fachada noreste hay una
portadita enrejada con remate de moldura quebrada y tondo liso, muy interesante de diseño,
pero apenas perceptible desde abajo. Con una estructura bastante equilibrada y original sigue
la disposición tripartita tan aplicada por Siloe y que Juan de Maeda introduce en las ventanas
del muro norte con una reinterpretación más geométrica y una mayor verticalidad en los
vanos. El orden arquitectónico corintio se desarrolla mediante columnas simples acanaladas en
sus dos tercios y capiteles corintios. Entre las columnas se voltea un bello arco de medio punto
que cobija una estructura tripartita —tres arcos— para acoger las campanas; el arco central es
más alto para las campanas de mayor tamaño con pequeños huecos debajo de ellos para los
cuatro esquilones; los dos arcos laterales son más bajos con remate de consola y medallón liso.
En este cuerpo se aprecian unas saeteras —desde la base hasta la cornisa— adosadas a la
media columna del ángulo noreste; probablemente fueron practicadas con el propósito de
aliviar los posibles efectos de los terremotos.
El acceso a los pisos superiores de la torre de las campanas es doble; interior, a través de la
escalera de caracol cuya puerta se abre junto a la entrada del museo catedralicio; exterior,
directamente desde la calle Cárcel baja.
• EL SEGUNDO CUERPO DE LA PUERTA DEL PERDÓN
La fecha de su construcción está indicada en las dos cartelas rectangulares sobre las
hornacinas de las calles laterales; en la de la izquierda AÑO y, en la de la derecha: 1610.
Su organización arquitectónica repite el esquema del primer cuerpo de Siloé: Columnas
corintias adornadas con guirnaldas que brotan de máscaras, hornacinas con charnela arriba. En
el gran hueco central, actualmente vacío —lo mismo que las hornacinas— debería figurar la
escena de la Encarnación, y representación primordial en el discurso iconográfico de triunfo,
justicia y de perdón.
La ornamentación escultórica, en relación con la del primer cuerpo, es más pobre en
concepto, estilo y factura. En el frontón, bajo el arco central de medio punto, el busto de Dios
creador sobre la paloma del Espíritu santo. A ambos lados del arco, David —músico de corte,
poeta, rey ideal— e Isaías —consejero áulico y profeta—. Aunque la autoría de estas
esculturas está sin documentar, se vienen atribuyendo a Martín de Aranda, asiduo colaborador
de Vico en otras obras.
• MAESTRÍA DE GUERRERO (1636-1649)
Durante su maestría se hace la última bóveda del crucero y se cierran las paredes y bóvedas
de las capillas del muro perimetral norte. Para las bóvedas de estas capillas
elige Guerrero un esquema muy clásico: casetones con rosetas de variados follajes en el
centro.
En las ventanas exteriores del muro Norte emplea el modelo de vano usado por Maeda en la
primera capilla junto a la torre, pero eliminando el grutesco en los frisos.
Guerrero remata la portada de san Jerónimo con grandes grifos, óculo central y cartela sobre
él con la fecha de 1639. También termina el hastial de la puerta del Perdón y, en 1637 —en el
interior del templo— cierra el primer tramo de las cinco naves del cuerpo basilical,
colocándose el coro en la central. Claro continuador de la obra de Juan de Maeda en forma
más decidida que su inmediato antecesor.
4. MAESTRÍA DE JOSÉ GRANADOS DE LA BARRERA (1667-1685)
Tras la muerte de Cano, José Granados de la Barrera. Durante su maestría:
− Materialización de la fachada principal a excepción del cierre de los tres arcos
− Edificación de la torreta del ángel o torreón del estribo
− Finalización del muro perimetral Sur con sus capillas y tejados incluidos
− Conclusión o alzamiento desde los cimientos, según los casos, de doce pilares
− Armazón de toda la cubierta exterior
− Realización de la torre del reloj o de san José del estribo derecho de la cabecera: Está
situada en el estribo derecho de la cabecera sustituyendo a otra anterior en ruinas.
Fue levantada entre mayo y septiembre de 1681. Arquitectónicamente esta torre es
un sencillo y estilizado prisma de base cuadrada con dos cuerpos y una cubierta
rematada por una esbelta cruz de hierro; un bello contraste y contrapunto a la
espléndida bóveda de la capilla mayor.
En este periodo se construye el anillo o base de la cúpula para rematar el centro del segundo
crucero. Este anillo se conserva, aunque no es visible pues está oculto por la definitiva bóveda
de 1704. Durante su maestría, el modelo de cúpula-linterna para el centro del crucero
secundario siguiendo el propósito arquitectónico de Siloe, no cumplido por la sustitución con
una bóveda que impide una mayor luminosidad.
Sobre el alto anillo —conservado, pero oculto tras la bóveda actual— iba un cuerpo de unos
seis metros y medio de alto; a partir de él, la cubierta de cuyo eje saldría la linterna. El rasgo
más sobresaliente de esta cúpula-linterna sería su contribución al resplandor del recinto
catedralicio gracias a la luminosidad de sus doce ventanas.
A la muerte de Granados, prácticamente poco queda para terminar el templo catedralicio:
Rematar la fachada, abovedar 19 tramos y la bóveda central del segundo crucero.
5. MAESTRÍAS DE ÁRDEMANS Y DE AGUIRRE
Durante algunos años hubo una bicefalia en la dirección de la construcción de la catedral,
además sin nombramiento oficial. Es preciso esperar al 1689: Teodoro Árdemans y Melchor
de Aguirre. Quedan sólo dos tareas pendientes: acabar la fachada principal y concluir el
embovedado de las naves del templo.
Melchor de Aguirre va terminando diversas bóvedas: la primera y la segunda bóvedas
rectangulares de la nave central desde los pies y dos de las bóvedas cuadradas colaterales del
lado del evangelio.
6. 1698 - 1704 TERMINACIÓN DEL TEMPLO
Francisco del Castillo, Francisco Rodríguez Navajas y Francisco de Otero.
• MAESTRÍA DE FRANCISCO DEL CASTILLO: 1698-1702
Realiza este maestro mayor las nueve bóvedas pequeñas restantes y la media naranja del
segundo crucero cometiendo errores en su ejecución que le llevan a la cárcel junto con su
maestro de carpintería, Francisco Gutiérrez; la magnanimidad del arzobispo Ascargorta les
libera de la misma. También hace la bóveda del primer tramo de los pies de la nave lateral
derecha (la que cae junto a la contaduría).
Ambos volvieron a terminar presos por incumplimiento de contrato.
• 1704: RODRÍGUEZ NAVAJAS Y DE OTERO.
La actual bóveda elipsoidal del segundo crucero o del trascoro la hacen Francisco Rodríguez
Navajas y Francisco de Otero. Con esta bóveda, tras derribar la realizada para este lugar
por del Castillo, se termina y se soluciona definitivamente el embovedado del crucero
secundario, que une la puerta de san Jerónimo con la puerta de acceso al templo parroquial
del Sagrario.
Los dos últimos maestros mayores de la fábrica catedralicia siguen un modelo celosamente
conservado por el cabildo. Con este modelo único de bóveda —único como el de la central del
primer crucero— se evoca la cúpula-linterna desmontada; además, aunque de forma menos
expresiva y más modesta, se mantiene el propósito siloesco de subrayar el centro del crucero
secundario.
El 24 de diciembre de 1704 el canónigo obrero, Sr. Bellido, anuncia al cabildo que la bóveda
central del segundo crucero se había terminado y que estaba muy bien ejecutada. Quedaba
así cerrado el proceso constructivo iniciado hacía 181 años.
• ALGUNAS MODIFICACIONES POSTERIORES: 1926, 1990-1992
Sin embargo, al terminarse la Catedral, no quedó organizado de manera definitiva su espacio
interior. Aparte de su progresivo y enriquecedor alhajamiento, desde principios del XVIII hasta
nuestros días se han realizado diversas intervenciones con repercusiones arquitectónicas.
En 1620 se había terminado el coro colocándolo en la posición habitual de la tradición
hispánica: en medio de la nave central, entre los dos órganos, frente al arco triunfal de la
Capilla Mayor. En el siglo XX tendrán lugar diversas modificaciones.
− 1926: Traslado del coro a la capilla mayor
En 1926 el coro fue trasladado y resituado cerrando los siete pasadizos abovedados de
comunicación entre girola y rotonda. Con ello la nave central quedaba totalmente exenta y el
retablo del trascoro de mármoles pasaba a ocupar la tercera capilla perimetral del lado sur,
donde actualmente se encuentra.
− 1990-1992: Recuperación del proyecto siloesco
Entre los años 1990 y 1992 tienen lugar obras de mayor incidencia arquitectónica con gran
repercusión en lo funcional. Su importancia reside en la recuperación de la idea clave siloesca
de la comunicabilidad —física y visual— con el altar mayor con su tabernáculo eucarístico,
entre la celebración y la comunidad.
En efecto, el desmontaje de los estalos corales desplazándolos a los laterales, y la apertura de
los pasos abovedados de la capilla mayor hacia el deambulatorio, recupera uno de los
elementos señeros del Renacimiento. El diseño de Siloe para la cabecera de la Catedral
granadina sólo puede apreciarse en clave arquitectónica desde la centralidad eucarística
expandiéndose radialmente hasta el infinito.

Catedral de granada

  • 1.
    CATEDRAL DE GRANADA LACATEDRAL: Santa Iglesia Catedral Metropolitana De La Encarnación De Granada Su trazado arquitectónico y su espacio celebrativo carecían de precedentes en Europa. En el diseño siloesco según el nuevo «estilo romano» es preciso descubrir los cuatro temas generadores de su programa: • La dedicación a la Encarnación del Hijo de Dios. • La declaración de triunfo. • La promesa del perdón. • La expresión de júbilo. 1. LA DEDICACIÓN A LA ENCARNACIÓN DEL HIJO DE DIOS La Catedral de Granada está dedicada a Santa María de la Encarnación en lugar de la más frecuente de Santa María de la Anunciación. Durante el Renacimiento era dogma fundamental de la fe cristiana la creencia en la Encarnación, primer acto de la Redención; Siloe la asume como tema central de su programa concebido en 1528. Las veinticuatro vidrieras de la capilla mayor narran la historia de la Redención: las diez superiores, dispuestas en orden cronológico, comienzan con la predicación del Bautista terminando con la venida del Espíritu Santo; las vidrieras inferiores muestran pasajes de la vida de Cristo. Entre las esculturas de la capilla mayor destacan los doce apóstoles. Los apóstoles, en efecto, son los primeros testigos de Cristo y su posición sobre las columnas del primer cuerpo evoca la tradicional alusión como pilares de la Iglesia. Igualmente resaltan los bustos canescos de Adán y Eva remitiéndonos a los comienzos de nuestra historia sagrada. El hecho histórico de la Encarnación de Dios —gran tema generador del programa arquitectónico e iconográfico. Por ello, la serie de siete pinturas de Alonso Cano sobre la vida de la Virgen —los gozos de Santa María— en el segundo cuerpo de la rotonda. 2. LA DECLARACIÓN DE TRIUNFO Una evidente afirmación de triunfo ilumina el templo catedralicio: triunfo espiritual en primer plano, militar en segundo plano. El recurso frecuente a los arcos triunfales (las tres entradas principales, las capillas laterales) manifiesta claramente la expresión del triunfo que también encontramos en los pasadizos y en los pasillos transversales del deambulatorio alrededor de la rotonda y del altar mayor; De esta forma, la idea de triunfo realzaba el Santísimo Sacramento del altar. Aunque la conquista de Granada explica, sin duda alguna, el tema del triunfo dentro del programa de la Catedral es la Victoria de Cristo, Dios Encarnado, lo que se conmemora por medio de los recordatorios y de las representaciones pictóricas y escultóricas. «La conquista de Granada se interpretaba como un triunfo de Cristo y su Iglesia y no de las fuerzas militares.» (E.E. Rosenthal). Esta lectura del triunfo queda igualmente subrayada en las inscripciones latinas de dos de las campanas: en el esquilón de los Reyes Católicos «Esta es la victoria que conquista el mundo: nuestra fe.». y en la campana de fuego
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    (la gótica): «Heaquí la cruz del Señor: ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David, aleluya.» 3. LA PROMESA DEL PERDÓN En el programa iconográfico de la catedral hay una clara propuesta de clemencia, misericordia y perdón. Tal propuesta es particularmente evidente en la Puerta del Perdón. Las virtudes esculpidas en sus enjutas —la fe con su atributo, el cáliz; la Justicia que no porta una balanza— junto a la inscripción del primer cuerpo aluden, en primera instancia, a la fe y a la justicia de los Reyes Católicos. Estas dos virtudes —teologal una, cardinal otra— nos remiten al nuevo tipo de justicia prometido por Jesucristo: el amor frente al ojo por ojo (Mt 5, 38-48) y a la fe de los creyentes para acceder al perdón, don de la justicia de Dios Padre a través de la Encarnación de su Hijo. 4. LA EXPRESIÓN DE JÚBILO En la catedral hay expresas referencias el sacrificio de Jesucristo. Pero, además, al entrar en su recinto, nos sorprende su atmósfera de alegría: la brillante luminosidad de sus naves, la luz irradiada en la capilla mayor y difundida sobre el oro y blanco de la rotonda. La blancura, los toques dorados, las hermosas vidrieras traducen en belleza y esplendor el sentimiento optimista de la gracia, presente tanto en la Reforma como en la Contrarreforma. Sentimiento optimista en plena sintonía con el naciente humanismo renacentista. El triunfo, el perdón, el júbilo, consecuencias del hecho salvador de la Encarnación, están plasmados en este templo renacentista: triunfo sobre todo mal, perdón universal, júbilo pascual celebrados, día a día, en la liturgia eucarística, memorial de la muerte y resurrección de Jesucristo. FASES CONSTRUCTIVAS 1. 1506 - 1528 COMIENZOS DE LA CONSTRUCCIÓN La Catedral de Granada tuvo dos proyectos arquitectónicos, quizá tres. ❖ El primero, en 1506, el diseño tardo gótico de cabecera poligonal con cinco naves— de Enrique Egas. ❖ El segundo —según una hipótesis muy plausible— un proyecto tardo gótico de 1509 basado en el modelo arquitectónico de cabecera recta de la Catedral de Sevilla. ❖ El tercer proyecto arquitectónico —renacentista, «a lo romano»— es de Diego de Siloé de 1528. Este definitivo proyecto siloesco —con la colaboración del arzobispo Pedro Ramiro de Alba (1526-1528)— está ligado a la situación religiosa y política y a la decisión de Carlos I de hacer de la sede catedralicia de Granada el mausoleo dinástico de la nueva monarquía de los Austrias. • PRIMER PROYECTO: ENRIQUE EGAS,1506 En 1505 presenta Egas los planos del primer proyecto, bajo la supervisión del cardenal Cisneros; incluían, además del templo funerario de la capilla real, las trazas de la Catedral, de cabecera poligonal con cinco naves. Fue Egas un arquitecto español arcaizante muy apegado a las fórmulas góticas. Este primer proyecto respondía al estilo gótico teniendo como precedentes las catedrales de Toledo y Sevilla. En la construcción del templo, los años entre 1510 y 1520 no ven grandes avances en la realización del proyecto; Terminación de la Capilla Real, obra concluida en 1521.
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    • PRIMERA PIEDRA:25 DE MARZO DE 1523 En 1519 dispone el cabildo del dinero necesario para expropiar las casas que ocupaban el emplazamiento de la futura Catedral. El 24 de marzo de 1523 ya se mencionan las zanjas de la cimentación. Al día siguiente —25 de marzo de 1523 pone la primera piedra del templo catedralicio. Antes de ser destituido en abril de 1528, Egas había levantado los muros de la cabecera y la parte norte de la Catedral hasta la torre, siguiendo el estilo gótico. • ESTANCIA EN GRANADA DEL EMPERADOR, 1526 La visita a Granada de Carlos I y de Isabel de Portugal dura desde junio hasta diciembre de 1526 y tuvo una enorme repercusión para la ciudad y para su Catedral. Durante su estancia granadina tiene Carlos I la oportunidad de ver la capilla que su abuela, Isabel la Católica, había establecido como panteón de los futuros reyes de España. En 1526 el sepulcro de los Reyes Católicos ya ocupa su lugar en el crucero de la Capilla Real estando reservado, a su lado, el lugar adecuado para los padres del Emperador: Juana y Felipe. El sitio le parece al emperador estrecho y oscuro e impropio para unos reyes de la talla de sus abuelos maternos. Queriendo respetar la decisión de su abuela, adopta una solución de compromiso: habilitar la capilla mayor de la futura Catedral granadina como panteón imperial para el linaje de los Austrias. 2. 1528 - 1576 SILOE y MAEDA Gran parte del siglo XVI la construcción de la Catedral granadina está dirigida por dos maestros mayores: Diego de Siloé (desde 1528 hasta su muerte en 1563. 35 años) y su discípulo, Juan de Maeda (1563 hasta su muerte en 1576. 13 años), a quien el maestro en su testamento legaría todos sus «trazas e dibuxos». • EL PROYECTO ALBA-SILOE DE 1528 El arzobispo Pedro Ramiro de Alba. Hacia marzo o abril de 1528, comienza la colaboración entre Alba y Diego de Siloe, quien acepta el nombramiento de arquitecto de dos templos granadinos: san Jerónimo y la Catedral. Cambiaron totalmente la disposición ceremonial de la capilla mayor, hicieron los nichos para las tumbas imperiales y volvieron a diseñar en estilo romano las trazas de la cabecera y del cuerpo basilical, así como las portadas y la fachada principal. • LA CONSTRUCCIÓN DE LA CABECERA (1528-1563) Siloe hace las portadas exteriores del Ecce Homo en 1531 y el primer cuerpo —ricamente tallado— de la del Perdón en 1536; en 1534, la portada interior de acceso a la antesacristía donde conjuga arquitectura, escultura y carpintería. Siloé concentrará todos sus esfuerzos en la cabecera: cimientos, contrafuertes, cúpula, dando respuesta así a las exigencias simbólicas y estéticas de la nueva catedral «imperial».
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    En 1541 colocael primer entablamento de la capilla mayor y en 1552 termina el gran arco triunfal que abre la rotonda a la nave mayor y al crucero principal. En 1557 completa Siloé la cúpula semiesférica con nervaduras. En 1561 quedan definitivamente colocadas las veintidós vidrieras del deambulatorio y en 1566 la estructura arquitectónica de la rotonda estaba dispuesta para colocar las 24 vidrieras que desempeñan un importante papel en el programa iconográfico de la capilla mayor. Las diez superiores están diseñadas por Siloé y realizadas por Juan del Campo. Las catorce inferiores las hace Teodoro de Holanda en los Países Bajos, basándose probablemente en dibujos de Siloé. Siloé deja definidas las líneas maestras de su obra: Capilla mayor, organización general, distribución de los pilares de la basílica, muro exterior con gran parte del programa decorativo de las fachadas, iniciación de la torre y los pedestales que marcan la disposición de la fachada principal. • MAESTRÍA DE MAEDA: 1563-1576 Juan de Maeda, estrecho colaborador y discípulo de Siloé. Las circunstancias no son favorables: de una parte, la rebelión de los moriscos en 1568 con su deportación causa una crisis económica; de otra, el punto de inflexión de Granada como ciudad de primera línea en los intereses de la Corona. Creación de El Escorial como Panteón Real. Entre 1571 y 1575, salvo algunas obras puntuales de mantenimiento, prácticamente no se produce en el templo actividad constructiva importante. Durante los trece años que Maeda es maestro mayor termina el primer cuerpo de la torre; hace la portada de acceso a la estancia del primer piso de la torre (sala capitular primero; hoy, museo catedralicio); concluye el segundo cuerpo de la portada de san Jerónimo y continua la fachada norte hasta la gran portada siloesca del Perdón. ▪ El primer cuerpo de la torre Este primer cuerpo está formado por un gran arco central de medio punto, dos sencillas hornacinas rematadas en veneras con la charnela hacia arriba siguiendo el gusto siloesco, par de cartelas lisas con sus laterales curvos, bellas rejas cerrando los vanos. En el friso dorico destacan la presencia de unos originales triglifos de perfil curvo, las metopas con adornos de páteras y bucráneos, la corona con sus correspondientes mútulos y sobre el cimacio cabezas de león y máscaras en las esquinas. ▪ La portada del actual museo catedralicio 1564 de Maeda. Consta de dos cuerpos con el admirable grupo escultórico de la Caridad de Diego de Pesquera. Su trabajo, fiel a su maestro, respeta su plan: depura la arquitectura, privilegia lo tectónico e introduce nuevos repertorios ornamentales. 3. 1582 - 1649 DE VICO A GUERRERO Tras la muerte de Maeda en 1577 se convoca un concurso para la maestría de la Catedral. La ocupa brevemente Juan de Orea y, tras varias vicisitudes, le suceden en la maestría mayor del templo catedralicio granadino Ambrosio de Vico y Miguel Guerrero, un periodo de 67 años. • MAESTRÍA DE VICO (1582-†1623) Más de 40 años al frente de la maestría del templo catedralicio; durante ella Vico
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    − termina ymaciza la actual torre de las campanas; − derriba la torre Turpiana, alminar de la mezquita mayor; − labra el segundo cuerpo de la portada del Perdón; − levanta los pilares del crucero; − cierra las primeras bóvedas; − habilita el coro en el centro de la nave principal; − dora la capilla mayor; − sustituye el baldaquino siloesco; − coloca el apostolado, salvo san Pedro y san Pablo. Destacamos aquí la terminación de la torre de las campanas y el segundo cuerpo de la portada del Perdón. ▪ La terminación de la torre de las campanas En los años de maestría de Vico se termina el segundo cuerpo de la torre, se construye el tercero —ambos, como el primero, de planta cuadrada— y se inicia un cuarto cuerpo ochavado; este último cuerpo es derribado, años después, al presentar la torre señales de ruina, quedando así incompleta. Para consolidar la torre se refuerzan sus cimientos, se macizan los huecos del primer cuerpo y se desmontan todas las bóvedas de la torre, dejándola prácticamente en su estado actual. En 1588 comienza la colocación de sus 16 campanas. LA TORRE CAMPANARIO. SUS TRES CUERPOS: DÓRICO, JÓNICO Y CORINTIO En su traza trabajan varias manos. El cuerpo bajo —admirable equilibrio estructural y ornamental— es obra de Siloé enriquecida con la expresividad plástica del potente friso aportación de su discípulo, Maeda. El cuerpo intermedio, levantado durante la maestría de Vico, refleja influencias de Pedro Machuca, arquitecto del palacio alhambreño de Carlos V, y de Juan de Herrera, que traza los planos del templo de santa María de la Alhambra. El cuerpo superior —con una estructura equilibrada y original— sigue una disposición tripartita de gran verticalidad en los vanos y acentuando lo geométrico en las ménsulas. Según el proyecto de Siloé, la fachada renacentista estaba flanqueada por dos gigantescas torres de 81 metros de altura; cada una de ellas estaba proyectada con tres cuerpos cuadrados rematados por un cuarto octogonal siguiendo diversos estilos (dórico, jónico, corintio, toscano, compuesto, salomónico). Por diversas circunstancias, la torre del lado derecho nunca llegó a construirse; el actual torreón canesco del estribo la sustituye. La única torre de la izquierda está sin coronar quedándose en sus actuales 57m de altura. ARQUITECTURA DE LA TORRE El primer cuerpo de la torre es iniciado por Siloé; lo continúa Maeda. Juan de Maeda va incorporando las nuevas propuestas arquitectónicas que le llegan desde Italia, sin renegar de las directrices de su maestro Siloé. Depura su arquitectura liberándose de
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    la desbordante fantasíadel grutesco; Maeda da primacía a lo tectónico marcándose los elementos de soporte y carga. • ACENTUACIÓN DE LA VERTICALIDAD Con todos estos nuevos recursos arquitectónicos se acentúa una predominante verticalidad enriquecida con diversos repertorios ornamentales: ménsulas alargadas, cartelas, triglifos curvados… Termina la torre, en 1589, Ambrosio de Vico. En los años de su maestría se acaba el segundo cuerpo, se construye el tercero —ambos, como el primero, de planta cuadrada— y se inicia un cuarto cuerpo ochavado. • CONSOLIDACIÓN DE LA TORRE Para consolidar la torre se refuerzan sus cimientos, se macizan los huecos del primer cuerpo y se desmontan todas las bóvedas de la torre, dejándola prácticamente en su estado actual. A partir de 1588, comienza la colocación de las doce campanas y de los cuatro esquilones. 1592 y 1602 se procede a derribar el ochavo que ya estaba casi terminado, a desmontar las bóvedas y a macizar una escalera; estas varias intervenciones dejan la torre tal como hoy día la vemos. • LOS TRES ÓRDENES ARQUITECTÓNICOS DE LA TORRE El primer cuerpo de la torre es de orden dórico: tiene pilastras con hornacinas, grandes arcos y entablamento; el segundo es de orden jónico de dobles pilastras y arcos en cuyo interior vemos sencillas y graciosas portadillas; el tercero, de orden corintio, presenta columnas enmarcando un gran arco que, a su vez, alberga grupos de tres arcos para la colocación de las campanas y esquilones. Está formado por un gran arco de medio punto sobre un machón en cada una de sus esquinas. Amplios recuadros lisos moldurados en sus bordes flanquean el arco. Estos bordes descargan sobre sus estilóbatos retranqueados. Destacan en el friso la presencia de los originales triglifos —en realidad, ménsulas— de perfil curvo, las metopas con adornos de páteras y bucráneos, la corona con sus respectivos mútulos y sobre el cimacio cabezas de león y máscaras en las esquinas. El segundo cuerpo de la torre es de orden jónico, y de planta cuadrada. Presenta un estilóbato con simple cajeado; sobre él un doble apilastrado jónico en cada esquina con capiteles limitados a simples enrollamientos. Entre cada par de pilastras dos hornacinas superpuestas, aveneradas. En la fachada que da a las puertas de la Catedral se voltean unos finos arcos diafragmas que acogen dobles vanos superpuestos, con arcos de medio punto y remate de pirámides y claves adornadas con ménsulas geométricas; detalles que manifiestan influencias escurialenses. El tercer cuerpo de la torre es corintio y el cuerpo de las campanas; como los dos anteriores es de planta cuadrada y está ligeramente retranqueado. En la fachada noreste hay una portadita enrejada con remate de moldura quebrada y tondo liso, muy interesante de diseño, pero apenas perceptible desde abajo. Con una estructura bastante equilibrada y original sigue la disposición tripartita tan aplicada por Siloe y que Juan de Maeda introduce en las ventanas del muro norte con una reinterpretación más geométrica y una mayor verticalidad en los vanos. El orden arquitectónico corintio se desarrolla mediante columnas simples acanaladas en sus dos tercios y capiteles corintios. Entre las columnas se voltea un bello arco de medio punto
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    que cobija unaestructura tripartita —tres arcos— para acoger las campanas; el arco central es más alto para las campanas de mayor tamaño con pequeños huecos debajo de ellos para los cuatro esquilones; los dos arcos laterales son más bajos con remate de consola y medallón liso. En este cuerpo se aprecian unas saeteras —desde la base hasta la cornisa— adosadas a la media columna del ángulo noreste; probablemente fueron practicadas con el propósito de aliviar los posibles efectos de los terremotos. El acceso a los pisos superiores de la torre de las campanas es doble; interior, a través de la escalera de caracol cuya puerta se abre junto a la entrada del museo catedralicio; exterior, directamente desde la calle Cárcel baja. • EL SEGUNDO CUERPO DE LA PUERTA DEL PERDÓN La fecha de su construcción está indicada en las dos cartelas rectangulares sobre las hornacinas de las calles laterales; en la de la izquierda AÑO y, en la de la derecha: 1610. Su organización arquitectónica repite el esquema del primer cuerpo de Siloé: Columnas corintias adornadas con guirnaldas que brotan de máscaras, hornacinas con charnela arriba. En el gran hueco central, actualmente vacío —lo mismo que las hornacinas— debería figurar la escena de la Encarnación, y representación primordial en el discurso iconográfico de triunfo, justicia y de perdón. La ornamentación escultórica, en relación con la del primer cuerpo, es más pobre en concepto, estilo y factura. En el frontón, bajo el arco central de medio punto, el busto de Dios creador sobre la paloma del Espíritu santo. A ambos lados del arco, David —músico de corte, poeta, rey ideal— e Isaías —consejero áulico y profeta—. Aunque la autoría de estas esculturas está sin documentar, se vienen atribuyendo a Martín de Aranda, asiduo colaborador de Vico en otras obras. • MAESTRÍA DE GUERRERO (1636-1649) Durante su maestría se hace la última bóveda del crucero y se cierran las paredes y bóvedas de las capillas del muro perimetral norte. Para las bóvedas de estas capillas elige Guerrero un esquema muy clásico: casetones con rosetas de variados follajes en el centro. En las ventanas exteriores del muro Norte emplea el modelo de vano usado por Maeda en la primera capilla junto a la torre, pero eliminando el grutesco en los frisos. Guerrero remata la portada de san Jerónimo con grandes grifos, óculo central y cartela sobre él con la fecha de 1639. También termina el hastial de la puerta del Perdón y, en 1637 —en el interior del templo— cierra el primer tramo de las cinco naves del cuerpo basilical, colocándose el coro en la central. Claro continuador de la obra de Juan de Maeda en forma más decidida que su inmediato antecesor. 4. MAESTRÍA DE JOSÉ GRANADOS DE LA BARRERA (1667-1685) Tras la muerte de Cano, José Granados de la Barrera. Durante su maestría: − Materialización de la fachada principal a excepción del cierre de los tres arcos − Edificación de la torreta del ángel o torreón del estribo − Finalización del muro perimetral Sur con sus capillas y tejados incluidos
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    − Conclusión oalzamiento desde los cimientos, según los casos, de doce pilares − Armazón de toda la cubierta exterior − Realización de la torre del reloj o de san José del estribo derecho de la cabecera: Está situada en el estribo derecho de la cabecera sustituyendo a otra anterior en ruinas. Fue levantada entre mayo y septiembre de 1681. Arquitectónicamente esta torre es un sencillo y estilizado prisma de base cuadrada con dos cuerpos y una cubierta rematada por una esbelta cruz de hierro; un bello contraste y contrapunto a la espléndida bóveda de la capilla mayor. En este periodo se construye el anillo o base de la cúpula para rematar el centro del segundo crucero. Este anillo se conserva, aunque no es visible pues está oculto por la definitiva bóveda de 1704. Durante su maestría, el modelo de cúpula-linterna para el centro del crucero secundario siguiendo el propósito arquitectónico de Siloe, no cumplido por la sustitución con una bóveda que impide una mayor luminosidad. Sobre el alto anillo —conservado, pero oculto tras la bóveda actual— iba un cuerpo de unos seis metros y medio de alto; a partir de él, la cubierta de cuyo eje saldría la linterna. El rasgo más sobresaliente de esta cúpula-linterna sería su contribución al resplandor del recinto catedralicio gracias a la luminosidad de sus doce ventanas. A la muerte de Granados, prácticamente poco queda para terminar el templo catedralicio: Rematar la fachada, abovedar 19 tramos y la bóveda central del segundo crucero. 5. MAESTRÍAS DE ÁRDEMANS Y DE AGUIRRE Durante algunos años hubo una bicefalia en la dirección de la construcción de la catedral, además sin nombramiento oficial. Es preciso esperar al 1689: Teodoro Árdemans y Melchor de Aguirre. Quedan sólo dos tareas pendientes: acabar la fachada principal y concluir el embovedado de las naves del templo. Melchor de Aguirre va terminando diversas bóvedas: la primera y la segunda bóvedas rectangulares de la nave central desde los pies y dos de las bóvedas cuadradas colaterales del lado del evangelio. 6. 1698 - 1704 TERMINACIÓN DEL TEMPLO Francisco del Castillo, Francisco Rodríguez Navajas y Francisco de Otero. • MAESTRÍA DE FRANCISCO DEL CASTILLO: 1698-1702 Realiza este maestro mayor las nueve bóvedas pequeñas restantes y la media naranja del segundo crucero cometiendo errores en su ejecución que le llevan a la cárcel junto con su maestro de carpintería, Francisco Gutiérrez; la magnanimidad del arzobispo Ascargorta les libera de la misma. También hace la bóveda del primer tramo de los pies de la nave lateral derecha (la que cae junto a la contaduría). Ambos volvieron a terminar presos por incumplimiento de contrato. • 1704: RODRÍGUEZ NAVAJAS Y DE OTERO. La actual bóveda elipsoidal del segundo crucero o del trascoro la hacen Francisco Rodríguez Navajas y Francisco de Otero. Con esta bóveda, tras derribar la realizada para este lugar
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    por del Castillo,se termina y se soluciona definitivamente el embovedado del crucero secundario, que une la puerta de san Jerónimo con la puerta de acceso al templo parroquial del Sagrario. Los dos últimos maestros mayores de la fábrica catedralicia siguen un modelo celosamente conservado por el cabildo. Con este modelo único de bóveda —único como el de la central del primer crucero— se evoca la cúpula-linterna desmontada; además, aunque de forma menos expresiva y más modesta, se mantiene el propósito siloesco de subrayar el centro del crucero secundario. El 24 de diciembre de 1704 el canónigo obrero, Sr. Bellido, anuncia al cabildo que la bóveda central del segundo crucero se había terminado y que estaba muy bien ejecutada. Quedaba así cerrado el proceso constructivo iniciado hacía 181 años. • ALGUNAS MODIFICACIONES POSTERIORES: 1926, 1990-1992 Sin embargo, al terminarse la Catedral, no quedó organizado de manera definitiva su espacio interior. Aparte de su progresivo y enriquecedor alhajamiento, desde principios del XVIII hasta nuestros días se han realizado diversas intervenciones con repercusiones arquitectónicas. En 1620 se había terminado el coro colocándolo en la posición habitual de la tradición hispánica: en medio de la nave central, entre los dos órganos, frente al arco triunfal de la Capilla Mayor. En el siglo XX tendrán lugar diversas modificaciones. − 1926: Traslado del coro a la capilla mayor En 1926 el coro fue trasladado y resituado cerrando los siete pasadizos abovedados de comunicación entre girola y rotonda. Con ello la nave central quedaba totalmente exenta y el retablo del trascoro de mármoles pasaba a ocupar la tercera capilla perimetral del lado sur, donde actualmente se encuentra. − 1990-1992: Recuperación del proyecto siloesco Entre los años 1990 y 1992 tienen lugar obras de mayor incidencia arquitectónica con gran repercusión en lo funcional. Su importancia reside en la recuperación de la idea clave siloesca de la comunicabilidad —física y visual— con el altar mayor con su tabernáculo eucarístico, entre la celebración y la comunidad. En efecto, el desmontaje de los estalos corales desplazándolos a los laterales, y la apertura de los pasos abovedados de la capilla mayor hacia el deambulatorio, recupera uno de los elementos señeros del Renacimiento. El diseño de Siloe para la cabecera de la Catedral granadina sólo puede apreciarse en clave arquitectónica desde la centralidad eucarística expandiéndose radialmente hasta el infinito.