La catedral de Reims en Francia fue construida entre 1211 y 1275 por cuatro arquitectos sucesivos. Posee una fachada principal con dos torres y tres portadas ricamente decoradas, así como enormes vitrales y rosetones. En el interior, destacan sus bóvedas de crucería, columnas lobuladas y galería de arcos con estatuas. Está considerada como uno de los mejores ejemplos del estilo gótico francés.