Este documento es el Código Procesal Penal de Chile. Establece los principios básicos del debido proceso y las garantías para los imputados, como la presunción de inocencia, el derecho a defensa y a un juicio justo. También regula aspectos como los plazos procesales, la comunicación entre autoridades durante una investigación penal, y las solicitudes de asistencia jurídica internacional.