Este documento contiene los primeros 14 artículos del Código Procesal Penal chileno. Establece garantías como el derecho a un juicio justo, la presunción de inocencia, y la necesidad de autorización judicial previa para medidas que restrinjan la libertad. También regula aspectos como la comunicación entre autoridades durante una investigación penal, los plazos procesales, y las notificaciones y citaciones judiciales.