Un circuito eléctrico consta de cinco elementos fundamentales: generadores, conductores, receptores, elementos de maniobra y control, y elementos de protección. Los circuitos pueden ser en serie o en paralelo, y tienen características distintas en cuanto a tensión, intensidad y resistencia. La finalidad de los circuitos eléctricos es utilizar la energía eléctrica para iluminación, movimiento de motores u otros usos mediante la creación o detención de campos electromagnéticos y corrientes eléctricas.