El documento resume la historia de los libros bizantinos y su intercambio cultural con el mundo islámico y Europa occidental durante la Edad Media. Los libros bizantinos estaban bien hechos y eran obras de arte, mientras que los emperadores a veces enviaban libros a gobernantes musulmanes y europeos como parte de la diplomacia. Los árabes también adquirieron libros griegos a través del saqueo y la traducción en Bagdad, preservando así el conocimiento antiguo.