Este documento discute el origen del Libro de Kells, un manuscrito iluminado del siglo VIII. Tradicionalmente se creía que era irlandés, pero algunos expertos ahora argumentan que fue creado en Northumbria, en el norte de Inglaterra. El autor revisa la evidencia paleográfica, incluido el diseño, la escritura y la decoración, y sugiere que el Libro de Kells puede haber tenido orígenes múltiples y haber sido influenciado por centros en Irlanda y Northumbria. Finalmente, en