El uso de nanopartículas de dióxido de titanio en protectores solares ha sido evaluado y se concluye que son seguras para la piel, aunque la inhalación puede causar toxicidad. Se recomienda evitar su uso en productos en polvo o aerosol debido a riesgos potenciales. El documento también menciona la necesidad de continuar desarrollando métodos de evaluación de riesgos para nanomateriales y no aborda el impacto ambiental de estas partículas.