Un filme está compuesto de una serie de imágenes fijas llamadas fotogramas dispuestas en una película transparente. Al pasar por un proyector, estas imágenes dan la ilusión de un movimiento continuo. Cada imagen está delimitada por un cuadro que define los límites de lo que se ve en la pantalla. Dentro del cuadro se encuentra el campo y fuera del cuadro está el fuera de campo, que corresponde a elementos que no se ven directamente pero que forman parte de la historia.