El documento clasifica diversos tipos de materiales didácticos, destacando su importancia en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Se diferencian entre materiales fungibles, que se consumen, y no fungibles, que no se agotan con su uso, incluyendo ejemplos como libros, revistas, periódicos y recursos audiovisuales. Además, se subraya la necesidad de que estos materiales estén alineados con objetivos educativos para ser efectivos.